jueves, 14 de julio de 2016

Hoy toca médico: Moluscum



El post de hoy ha sido un encargo, hoy voy a hablar de los moluscos y no precisamente de los mejillones o berberechos, que por otra parte no sería de extrañar teniendo en cuenta que he pasado mis vacaciones en Galicia.
Los moluscos (Molluscum contagiosum) son unos granitos brillantes, más o menos como una pequeña lenteja,  que en el centro tienen un pequeño ombligo. El número de granitos es variable, pueden salir granitos asilados o múltiples y suelen contagiarse fácilmente, de ahí su nombre, por lo que no es difícil tener muchos granitos a la vez. Una vez que los has visto ya no dan lugar a confusión. La Princesa ha tenido en varias ocasiones La primera vez Corriendo sin zapas me llamó alarmada y me llenó el whatsapp de fotos de moluscum en todas sus ángulos. La siguientes veces, afortunadamente, me lo comentó de pasada.
Pero realmente, ¿qué son los moluscum? Una infección vírica. Y me dirás, ¿otra vez los virus? Pues sí, otra vez  un virus, pero esta vez el virus sí tiene nombre: es un virus de la familia de los poxvirus.
Es una infección que afecta generalmente a los niños, pero los adultos no estamos exentos de padecerlos. El principal lugar donde se manifiestan en niños es en la cara, el cuello o las piernas y en ocasiones en los genitales. Como todos los virus, los granitos suelen desaparecer solos pero pueden tardar años en hacerlo y, como son muy contagiosos, el niño puede llenarse de moluscum por lo que la tendencia es tratarlos, generalmente por estética.
¿Y como se tratan? Casi siempre se tratan con curetaje, es decir, el pediatra los va arrancando de uno en uno con una especie de cucharilla,  se pueden extirpar quemándolos con nitrógeno líquido y, en otros caso, tratándolos con sustancias especificas. La elección de un tratamiento u otro dependerá del pediatra o del dermatólogo. Yo te recomiendo que acudas cuanto antes al médico porque no es lo mismo tratar 3 moluscum que 50.  
Por lo tanto, si tu peque tiene moluscum te recomiendo:
  • Evitar el contacto físico estrecho con otros niños, sobre todo la parte afectada
  • Evitar los baños en la piscina mientras tenga lesiones
  • Cuidado con la toallas en casa y en la playa y/o piscina, si es que te animas a llevare
  • Acudir al pediatra para que te indique el mejor tratamiento
Estos son algunos consejos que te doy como médico de familia y como mamá, pero recuerda que el mejor ojo clínico que hay es el de una madre. Y la mejor opinión, la del pediatra.

Doctora Sin Zapatillas
(Mi Otro Yo)

¡¡¡FELIZ JUEVES!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...