miércoles, 4 de noviembre de 2015

Hay que frustrar a los niños


Ayer hubo un duelo en casa: Princesa Vs Mamá. ¿Y sabes quien ganó? La Princesa. Oye, en dos asaltos. Un me enfado, un reproche y touché, mamá derrotada. Todo empezó por mi letra. En un momento de cansancio por su parte me dijo que mi letra era horrorosa. En un momento de cansancio por la mía contesté que no más fea que la suya. Y allí comenzó la batalla. Si hubiera perdido a su muñeco preferido no hubiera estado más disgustada. Y cuando parecía que se mascaba la tragedia soltó el golpe que me dejó KO: "Mamá nunca me dices que las cosas están bien y siempre me dices las malas". Entonces mi cerebro empezó a recabar datos como cuando tu jefe te dice " Fulanita, ¿mandaste el e-mail de confirmación a Zutano?" y buscas ávida en la bandeja de enviados hasta que lo ves y respiras. Pues de igual manera busqué en el apartado de refuerzos positivos y allí estaban todos. Y de la misma manera que enseñas victoriosa el e-mail así empecé a enumerar las veces que le había dicho algo bueno a la Princesa; ¿no te dije que habías hecho muy bien la cama en Galicia? Para su criterio esa no valía porque era en Galicia (parece que el tema territorial importa); ¿no te dije lo bien que habías pintado el dibujo para llevar a la parroquia? Esa no valía porque se lo dije poco (también la cantidad influye); ¿no te dije lo bien que me ayudaste a hacer la cena el otro día? Tampoco valía y la verdad es que no sé por qué. Así que asumí mi culpa y pedí perdón.
Hoy, más descansada, tengo muy claro que lo de ayer no estuvo bien. Y no lo de echarle en cara lo de la letra (que la tiene bonita cuando quiere y cada vez quiere menos). No puedo permitir que mi hija, de 7 años, juegue con mis sentimientos. Sí que la educo con el refuerzo positivo, sí que le laureo lo que hace y también le reprocho y la enmiendo lo que está mal. Y si se enfada, que se enfade. Ella sabe muy bien como hacer las cosas para que le regalemos los oídos. Pero bien regalados, justificados y educativos. Nada de lisonjas gratuitas y alabanzas vacías. Y si con eso se frustra, genial. Soy de la opinión de que para hacer feliz a un niño, pero felicidad duradera y estable y no del momento, hay frustrarle por lo menos tres veces al día. Así, en su día a día, cuando no estés sabrá gestionar esa emoción tan habitual como es la frustración, ¿estás de acuerdo? 

¡¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!!

3 comentarios:

  1. la vida son experiencias, y cuantas más tengamos, más rica será;
    contestando a tu propuesta de reflexión, creo que en el fondo consiste más en la gestión de las emociones, que de la frustración en concreto. el aprender a no dejarnos arrastrar por ellas, sino vivirlas con naturalidad y desapego, es el camino para una vida plena.
    y digo "camino" porque el aprendizaje nunca acaba, y surfeamos las olas que nos llegan según vamos pudiendo.
    gracias por esta ventanita y feliz jueves!

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  2. Oh¡ que bonito¡ recoges una experiencia, que seguro que en alguna ocasión nos ha pasado a todas/os y la compartes para sobre todo hacernos reflexionar, gracias¡¡.
    Con esto me ha venido a la cabeza una experiencia que he tenido con mi hermano pequeño, de 11 años. Ya no es un chiquillo y está en una edad...ni te cuento¡¡ Hace poco tuve que reflexionar de la misma manera que tu, otra vez, porque te aseguro que es un tema que nos enfrenta una y otra vez al amar a estas criaturas tanto como las amamos. El tema es que decía que le salía bien "algo" y no le salía bien del todo. Mi manera de "frustrarlo" como tu lo llamas ha sido mostrándole la realidad y explicándole que no le salía del todo bien por esto y lo otro... (se trata de algo que solo se puede hacer de una manera, y no era como lo hacía) En fin, hacérselo ver fue de lo más complicado hasta que lo admitió muy angustiado y llorando. Para mi no ha sido fácil, porque en un principio se sentía orgulloso, pero orgulloso en una mentira que yo no quería que creyera porque si no se lo decía yo, sería peor en otra circunstancia y con otras personas. Le recalqué que no le salía, pero porque las cosas no se consiguen "rápido y sin esfuerzo" en la mayoría de los casos, y que con esfuerzo y constancia él sería muy capaz de eso y mucho más. La verdad grande y completa que no podemos olvidar es que cuando decimos una verdad que contradice al niño o a la niña hay que intentar paliar la decepción para que no se quede solo con eso, si no que entienda que o bien con esfuerzo o bien con otras decisiones o maneras podrá hacer, conseguir, o lo que sea, porque nunca debemos hacerles menguar la esperanza y el valor de sus capacidades.
    En fin, creo que no hay que frustrar, o que no es así como se llama, si no que a veces las niñas y los niños , con su genial creatividad e imaginación, remodelan la realidad para que "les beneficie" , son unos cracs en esto¡¡ jaja, por lo que creo que en ciertos aspectos, no lúdicos, son negativos y hay que hacerles frente mostrándoles la realidad tal cual es para que no se crean falsas expectativas, esperanzas o verdades. Les frustra, pero como bien dices, les hace madurar y crecer como personas en este mega-mundo¡

    Espero haberme explicado bien.
    Gracias por tu aportación, un besito =)

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    Respuestas
    1. Por cierto... estos temas son los que a mi me gustan¡¡ se nota no? jaja

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