jueves, 29 de enero de 2015

Ponle sabor a la vida

En casa somos mucho de condimentar las comidas, sobre todo con ajo y perejil. Ahora que estoy a dieta, una triste pechuga de pollo a la plancha como que parece que sonríe con un poquito de aliño. Hay cocineras muy prácticas que siempre tienen en la nevera un frasco de aceite con ajo y perejil ya picadito. Pero no es el caso. Durante mucho tiempo estuve utilizando ajo en polvo. Resultaba muy bien al primer filete pero siempre se quedaban restos en la sartén que se terminaban achicharrando dando un color cuanto menos sospechoso al último trozo de pollo. 
Pero el Santo, que cocinillas es un rato, ha encontrado la solución: sal de ajo. Se utiliza como si fuera sal normal, no se quema y da el sabor justo. Lo uso con todo: pollo plancha, filetes empanados, pescado al horno y, por supuesto, con las ensaladas que le da un regustillo buenísimo, siempre que te guste el ajo y no seas un vampiro.

¡¡¡FELIZ JUEVES!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...