martes, 14 de octubre de 2014

Un cumpleaños diferente



Desde el primer año de la Princesa, siempre he tratado de que su fiesta de cumpleaños fuera genial. Si bien al principio fue una cosa comedida, según ha ido cumpliendo años poco a poco he ido perdiendo el norte. Pero este año me he plantado.  Porque el año pasado después de una paliza importante me di cuenta de que este tipo de fiestas las hacemos los padres más por vanidad propia que por el niño. Porque si los platos no hubieran sido del mismo color que los manteles, la Princesa se lo hubiera pasado igual de bien o si el anterior los globos hubieran sido rosas y no rojos y azules como la invitación (temática de circo) hubiera sido igual de divertida. Así que este año hemos decidido que nada de fiesta en casa y nos hemos decantado por hacerlo fuera. Y además, no solo lo hemos celebrado fuera sino que nos hemos juntado varias familias para celebrarlo juntos. Eso si, como la Princesa tiene amigos hasta debajo de las piedras, hemos celebrado el mismo cumpleaños, en el mismo sitio, dos veces: uno con los amigos del cole y otro con los amigos del parque. Pero siempre compartido. Y lo hemos hecho en una piscina-piscina de bolas, como dice ella. 
Y es que el lugar de celebración ha sido la escuela de natación Pequeño Koala. Durante una hora los niños realizaron juegos acuáticos por equipos, se lanzaron desde una tirolina, hicieron carreras de barcas y los cumpleañeros pudieron probar un torpedo submarino. 
Una vez cambiados, se trasladaron a otra parte de las instalaciones para merendar. En el primer cumple nos decantamos por el menú frío (2 porciones de sándwich + bebidas+ snack de patatas y gusanitos) y en el segundo por el menú caliente (1 porción de pizza+1 perrito caliente+bebidas+snack de patatas y gusanitos), además de la tarta de cumpleaños. 
Y depués quedaba más. En el caso del cumple del cole hicieron juegos dirigidos por monitores y en el caso de los del parque, mucho más bailones, se fueron a la discoteca infantil. 
La fiesta terminó con la entrega solemne de regalos y con la piñata para que todos los niños se fueran con su cono de chuches. 
En total dos horas y tres cuartos de diversión en el que no pararon ni un minuto. Y una vez más la Princesa me volvió a decir que había sido la mejor fiesta de su vida. ¿Y en cuanto al precio? Algo más caro que una piscina de bolas al uso, pero más completo. Eso si, os puedo asegurar que mucho más barato que hacerlo en casa y por lo menos mucho más descansado. Así que creo que ya me habéis visto celebrando un cumple en casa.
Y por cierto, la Princesa tiene un amigo excepcional y supieron adaptarse a ese amigo, por lo que desde aquí quiero agradecerles que entendieran que hay niños excepcionales que necesitan excepciones. 
Así que si vivís en la zona este de Madrid y queréis un cumple diferente, no lo dudéis. 

PEQUEÑO KOALA
Camino Viejo de Vicálvaro, nº20 - 28032 Madrid
Telf: 917 752 882
www.pequeñokoala.es
(* Fotos: web Pequeño Koala)



¡¡¡FELIZ MARTES!!!

1 comentario:

  1. me alegra saber que ya hay cumples para todos!!

    Hemos fomentado el deporte y los juegos en grupo

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