viernes, 31 de octubre de 2014

La Receta: Tallarines con salmón


La pasta es un alimento que a todo el mundo nos gusta. Bueno, a casi todo el mundo. Porque yo puede decir que conozco a alguien a quien no le emociona. Y ella es Ana Madrina del Club de los Martes. Y luego está el tema de las preferencias. En casa es una lucha. El Santo es más de macarrones y la Princesa de Spaguetti. Y a mi me da lo mismo que lo mismo me da. Así que depende del día compro macarrones o spaguettis. Pero la última vez me equivoqué y compré tallarines. Ni para uno, ni para otro. La Princesa se cerró en banda con la cantinela de que a ella no le gustaban hasta que vio la salsa. Y no solo los comió sino que repitió. Y entonces me di cuenta de que aunque en casa las pasta con salmón es un clásico, nunca había publicado la receta aquí. Así que ya es hora.

INGREDIENTES

  • 500 grs. de pasta
  • Media cebolla
  • 50 gramos de mantequilla
  • 1 cucharada de aceite
  • 2 sobres de salmón ahumado (de unos 100 grs. cada uno)
  • 50 gramos de queso parmesano 
  • 500 gramos de nata líquida
  • Pimienta y sal 
PREPARACIÓN 

Versión tradicional

Cortamos la cebolla en juliana y la pochamos con la mantequilla y el aceite. Mientras, batimos uno de los sobres de salmón, la nata y el queso y lo incorporamos a la cebolla. Lo dejamos cocer 10 minutos.  Mientras, vamos cortando el otro sobre de salmón en pequeños trozos y reservamos.  Cuando finalice la cocción, incorporamos el salmón cortado y mezclamos. Una vez retificada la sazón, incorporamos la salsa sobre la pasta ya cocida y ¡a comer! 

Versión Thermomix

Empezamos poniendo en el vaso la cebolla, la mantequilla y el aceite y programamos 15 segundos, velocidad 9. Cuando esté todo mezclado, programamos 5 minutos, temperatura 100º,  velocidad 2.
Seguidamente incorporamos la nata y el queso y mezclamos unos segundos a velocidad 8 hasta que se consiga una mezcla homegénea y seguidamente programamos 8 minutos, temperatura 95º, velocidad 4.  Cuando hayan transcurrido 4 minutos, incorporamos uno de los sobres de salmón. Mientras vamos cortando el otro en pequeños trozos y reservamos.  Cuando finalicen los 8 minutos, los incorporamos y mezclamos bien con la espátula. Una vez rectificada la sazón, incorporamos la salsa sobre la pasta ya cocida y ¡a comer! La última vez la Princesa se comió dos platos. Con eso os digo todo. 

¡¡FELIZ VIERNES!!

jueves, 30 de octubre de 2014

Bentley´s: hamburguesas diferentes


Cuando la gente me reprocha que el blog me quita mucho tiempo yo siempre contesto, ¿y lo que me aporta? Gracias a Corriendo sin zapatillas estoy conociendo personal y virtualmente a muchas personas que me gustan, me ha hecho conocer más a fondo a otras que las conocía hace tiempo y me permite descubrir sitios que de no ser así, hubieran pasado desapercibidos en mi vida. Y es el caso Bentley´s, mi recomendación de hoy. 
Durante un año entero de mi vida he pasado por la puerta dos veces de lunes a vienes y nunca me llamó la atención. Hasta que un día en Twitter, Quintano, autora del blog Bizcocho de chocolate (otro de los imprescindibles) habló de este local como una hamburguesería que a su vez había recomendado Con Botas de Agua (también merece la pena detenerse en su blog). Así que un día que el Santo hizo una de sus santeces y me acompañó al montaje de un evento a las 10 de la noche, quise llevarle y nos encantó.  
El secreto de este sitio es la calidad de sus materias primas, y no lo pongo en duda. La carne de las hamburguesas, hechas a la parrilla, es realmente rica. Tanto, como la variedad de sus hamburguersas y sus tamaños (desde 120 gramos hasta 1 kg)
Cuando te enfrentas ante su carta es difícil escoger entre la de brie, o la emmental, por no hablar de la de setas, la de bacon o la picante. Mención aparte tiene la Monster Egg o la de trufa. Lo que no hay que dejar pasar son sus aros de cebolla. ¡Riquísimos!
Y si la elección es complicada, el comérselo es menos. ¡¡Están tan ricas!!
Os prometo que esta entrada no está patrocinada, está escrita desde el corazón... o mejor dicho desde la barriga. Si vais, espero que os guste tanto como a mi.

Bentley´s Alcalá:  
C/Alcalá nº 105 - MADRID
Reservas o pedidos para recoger:
Tlf. 638 88 69 23
Abren todos los días de 12:30 a 17:00 y de 20:00 a 00:00. 


 Bentley´s Preciados:
C/Preciados nº 31 - MADRID
Reservas o pedidos para recoger:
Tlf. 91 532 83 74
Abren todos los días de 11:30 a 00:00
 

¡¡¡FELIZ JUEVES!!!

miércoles, 29 de octubre de 2014

Música diabólica para Halloween

De ayer a hoy no he cambiado de idea. Sigo odiando Halloween. Pero hay ocasiones, como ésta, que el fin justifica los medios. Ayer os decía las cientas de cosas que surgen relacionadas con estra tradición de allende los mares y que las hemos hecho más propia que los puestos de crisantemos en las puertas de los cementerios en estas fechas. Pues bien, no termino de publicar la entrada cuando desde El Violín (que os recomiendo una vez más) me animan a que la Princesa celebre Halloween con la música más diabólica jugando, cantando, escuchando, bailando... Para este sábado, en La Escuela de Música Soto Mesa Moratalaz, han organizado un taller musical de Halloween con actividades musicales pensadas para que los niños desarrollen su creatividad y su sensibilidad musical.
La edad recomendada para los pequeños interesados es de 4 a 10 años. Y si acuden disfrazados, recibirán una sorpresa.
En cuando a los horarios, hay un grupo de 11.00 a 12.15 y otro de 12.30 a 13.45 h.
Las inscripciones (3 €) son limitadas y para reservar plaza o tener más información puedes llamar al teléfono 91 7720103 o escribir a contectar@elviolin.com.

Resumiendo:
¿Cuándo?
Sábado 1 de Noviembre
GRUPO 1: De 11:00 a 12:15
GRUPO 2: De 12:30 a 13:45
INSCRIPCIONES HASTA EL 31 DE OCTUBRE

¿Dónde?
La Escuela-Aula 2 (Soto Mesa Moratalaz) Antonio Cumella, 27, Madrid. Metro Artilleros (L9). Bus 30, 32 

¿Cuánto?
3€. Máximo 20 niños por grupo

Nosotros porque ya tenemos planes, pero sino la Princesa iba de cabeza. ¿El fin justificaba los medios o no?

¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!
 

martes, 28 de octubre de 2014

No me gusta Halloween

¡Qué pesadilla con lo de Halloween! Aún nos faltan 4 días para la dichosa noche y estoy de calabazas, zombies, dedos colgantes, ojos ensangrentados y otras vísceras tuneadas hasta más arriba del gorro. Y es que un año más vuelvo a reiterar mi animadversión por esta ¿fiesta? que no me gusta nada. Y no es por el tema del miedo. Por ahí  no van los tiros. Me revienta que un país con tantos años de historia y con tantísimas tradiciones tengamos que importar otras que se inventaron antes de ayer, como aquel que dice.
Que el día 1 de noviembre es el día de todos los Santos, es aquí y allí y me parece muy bien que cada uno honre, recuerde o festeje a sus difuntos como le venga en gana. Por eso, que los niños americanos se disfracen, decoren sus calabazas y vayan por la calles reivindicando su trick or treat, me parece genial. Son sus costumbres y sus tradiciones, las respeto y me gustan. Al igual que me llama muchísimo la atención el día de los muertos que se celebra en México. Pero todo allí. Aquí nos quedamos con las nuestras que quizá sean más aburridas, pero son nuestras. A cambio tenemos otras mucho más divertidas como las Fallas, las romerías o los sanfermines. Que por cierto, según me cuentan, en Seattle se han animado a montar sus propios sanfermines. Me imagino que será un día puntual y en una zona concreta de la ciudad. Pero nosotros, como todo lo hacemos a lo grande, tenemos el Halloween hasta en la sopa: disfraces, colegios, pasteles, decoración en los restaurantes... Solo faltan que nos engalanen las calles con calabazas, como si fuera Navidad. Pero espera que un proveedor ofrezca una suculenta comisión al alcalde corrupto de un municipio (que de esos también tenemos muchos) y tendremos calabazas hasta en la sopa (que por cierto, rn estos días también circulan muchas recetas de esas).
Como veis, con tanto chorizo y calabaza estoy contrariada. No es para menos.

¡¡FELIZ MARTES!!
(A pesar de todo)


lunes, 27 de octubre de 2014

¿Culpable de qué?


No sé si es el otoño o el veroño pero tengo una sensación continua de culpabilidad que me está volviendo loca. Y ni yo misma me aclaro. Por una parte, hace un mes aproximadamente gritaba a los cuatro vientos que quería una infancia mágica para mi hija. Pero eso conlleva una dedicación y un tiempo que muchas veces no tenemos o que robamos de otras parcelas como la personal o la de pareja. Entonces llega mi propósito de decir más que no para poder llegar sin la lengua fuera a todos los charcos en los que me meto o aquello de no partirme en pedazos para que los demás estén completos. Y en esas estamos. Este fin de semana he intentando compaginar mi faceta personal (durmiendo, escribiendo y queriéndome un poco), con la maternal (el viernes nos quedamos en el parque hasta las 9 de la noche y el sábado fuimos a Madrid Río) y la de mis obligaciones (mi casa está bastante decente y con la plancha al día). Entonces, ¿de qué me siento culpable? Pues quizá de no disponer de más tiempo para disfrutar más de la Princesa; de poder ir a la calle todo el tiempo que ella quisiera; además de atender mi casa y no olvidarme tanto de mi. Tengo un cerro de cosas pendientes (un curso que me gustaría hacer; contestar e-mails; ordenar e imprimir fotos...); otras tantas chapuzas y rincones en casa y miles de planes esperando para disfrutar con la Princesa. Pero sé que llegar a todo eso es imposible porque solo el dinero puede comprar el tiempo y, precisamente en eso, rica no soy. De momento toca compaginar y no sentirme culpable. 

¡¡FELIZ LUNES!! 

domingo, 26 de octubre de 2014

Post escoba semana 43


Después de unas semanas que, por vaguería pura, no he publicado el post escoba, hoy vuelvo a las buenas costumbres por si alguien se le ha pasado alguna entrada esta semana. 
El lunes, bombardeada ya por los anuncios de juguetes y atemorizada por su precio, hablé del tamaño que se gastan este año. El martes... no hubo martes. El miércoles fue el día en el que compartí el momento en el que me encontré con el pintor Antonio López. El jueves puse luz en el entorno de los peques y el viernes quise terminar la semana de una manera dulce. Y qué mejor forma con la que puede ser actualmente mi tarta preferida: la de zanahoria. 

¡¡Y MAÑANA MÁS Y MEJOR!!!

viernes, 24 de octubre de 2014

La Receta: tarta de zanahoria (Thermomix)


Esta es una de las tartas que tenía muchísimas ganas de hacer. Me encanta y siempre que la como pienso (o pensaba) que tenía pendiente la receta. Pero este fin de semana que estaba cocinillas, decidí hacerla. Y encima de buena es fácil. Aquí os dejo la receta:

INGREDIENTES
  • 3 huevos 
  • 450 grs. de zanahorias 
  • 150 grs.de aceite de girasol
  • 200 grs. de azúcar moreno
  • 180 grs. de azúcar 
  • 100 grs. de queso de untar
  • 280 grs. de harina 
  • 1 sobre de levadura 
  • 2 cucharaditas de canela 
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada 
  • 1 cucharadita de sal 
  • 80 grs. de pasas 
PREPARACIÓN: 
Comenzamos pelando las zanahorias y triturándolas 5 segundos a velocidad 5. Reservamos. Después debemos poner la mariposa e incorporar el azúcar blanco y el moreno y los huevos y programamos 3 minutos, a 37º, velocidad 3. Después añadimos el queso y volvemos a poner 3 minutos a velocidad 3. Es el momento de incorporar el aceite y lo juntamos todo a velocidad 3 durante 15 segundos. Es el momento de la harina, la levadura, la canela, la nuez moscada y la sal y volvemos a juntarlo todo durante 15 segundos también a velocidad 3. Entonces añadimos la zanahoria y las pasas reservadas. Engrasamos un molde y echamos la masa para hornearlo una hora a 180º en el horno, previamente precalentado. Cuando esté listo, desmoldamos y es el momento de la cobertura. 
Para la cobertura podemos hacer la misma que la de la Tarta Red Velvet de la Tía Marina. Os la recuerdo.

INGREDIENTES:
  • 400 ml de nata para montar
  • 120 grs. de azúcar glas
  • 250 grs. de queso de untar
  • 250 grs. de queso mascarpone
  • 1 cucharadita de aroma de vainilla
PREPARACIÓN:
Comenzamos colocando la mariposa en la Thermomix y echando la nata, que debe estar muy fría y empezamos a batir a velocidad 3 y medio. Es importante ir observando la nata para parar la Thermomix cuando ya esté montada. Entonces la reservaremos en un bol. Seguimos con la mariposa, y añadimos los quesos y azúcar y programamos 2 minutos a velocidad 2. Entonces vertemos el aroma de vainilla y programamos 30 segundos, velocidad 3 y medio. Agregamos la nata montada y programamos 2 minutos, velocidad 3. Ahora ya solo queda cubrir el bizcocho con la crema.
¿Pero os cuento un secreto? En esta ocasión el frosting es de vainilla y es comprado en Taste of America aunque también lo puedes encontrar en Mercadona. 

¡¡FELIZ VIERNES!!

jueves, 23 de octubre de 2014

Un mundo lleno de luz e imaginación

Tengo un baby boom primerizo a mi alrededor. Cosa que me encanta y en parte me da envidia. Porque me encantaría empezar de nuevo con todo lo que sé acerca de la maternidad. Pero como eso, muchas otras cosas. Me encanta mi casa, pero no me importaría decorarla por completo de nuevo o volver a casarme para poner en práctica muchas de las ideas que circulan en la red.
Y en cuanto a la decoración, una de las cosas que cuidaría más es el tema de la iluminación y, especialmente, en la habitación de la Princesa.
Comparto la idea de que los niños deben tener un espacio propio desde muy pequeños y que debe estar decorado acorde a su edad. Yo no decoraría una habitación de un bebé con colores chillones y estridentes porque creo que los colores pasteles les proporcionan más serenidad.
Pero según van creciendo, la cosas va cambiando y su espacio también lo debe hacer. Para ello Philips ha creado la gama de iluminación infantil Philips-Disney que permite convertir la habitación de los niños en un espacio lleno de imaginación para jugar, leer o dormir sin ningún tipo de temor. Y es que esta familia esta compuesta por la clásicas lámparas colgantes:


También disponen de plafones:


Lámparas de sobremesa con un diseño seguro para niños que incluye un interruptor y un piloto LED suaves y fríos al tacto:


Dentro de lo que es decoración pura y dura, también han pensado en los más peques creando las CandleLights, velas LED decorativas que desprenden un cálido resplandor con un suave parpadeo pero sin riesgo de incendio y sin cera caliente; los Disney Living Colors Mini, un producto diseñado especialmente para niños que aporta un mundo de luces de colores a la habitación;  y los Disney Projector Lights, un conjunto de luz nocturna y proyector de imágenes. Mientras se proyectan cuentos en el techo, en la parte inferior brilla una reconfortante luz nocturna. 

 
Pero lo que más me ha gustado son los productos que Philips-Disney ha diseñado para hacer de la habitación del niño un lugar seguro para dormir. Si me tengo que quedar con uno, sin duda me quedo con cualquiera de los do modelos de los Disney SoftPals, se tratan de unos muñecos (a prueba de niños) que brillan suavemente durante toda la noche sin necesidad de estar enchufados. 


Y dejo para el final el mejor o por lo menos el que más nos está solucionando las excursiones nocturnas al baño. Desde que no lleva pañal la Princesa nunca se levantaba por la noche para ir al baño. Pero ahora es una práctica habitual. Antes nos llamaba porque no veía. Pero ahora, gracias a la Disney Luz nocturna con sensor, se levanta y con el movimiento se enciende una luz tenue. Ella coge la luz a modo de linterna, se va al baño y cuando termina apaga la luz, vuelve a su habitación, deja de nuevo la carita de Mickey Mouse en su sitio y a los 25 segundos se apaga. Justo el tiempo que le hace falta para seguir durmiendo. 

¡Será por luces!

¡¡¡FELIZ JUEVES!!!

miércoles, 22 de octubre de 2014

Deliciosas casualidades


Me hago mayor. Y no solo lo dicen mis canas, mis arrugas o mis ojeras. Lo hace, y a gritos, mi manera de comportarme ante la vida. Y para ejemplo mi reacción de este fin de semana cuando sin esperarlo me encontré al gran Antonio López. Siempre me ha gustado su pintura pero me fascinó descubrir todas sus facetas gracias a una exposición del Museo Thyssen.
Este viernes coincidí con él en el colegio donde la Princesa va a natación y al verle de lejos pensé que mi mala vista (otro signo inequívoco de la edad) me la estaba jugando. Pero según se acercaba se me iba acelerando el corazón. El pequeño hombre, pero inmenso artista, vestido con un sencillo jersey granate, atento a todo lo que le iban contando, estaba ante mi. Una parte de la historia del arte de este país, que pasará sin duda a la posteridad, estaba a menos de 10 metros de mis narices. Y solo quise contemplarle, disfrutar del momento y no perder ni un solo detalle de esa deliciosa casualidad de un viernes cualquiera por la tarde. Así que no me hice una foto con él, porque de haberlo hecho hubiera perdido la gratificante sensación de estar ante un mito vivo del siglo XX.

¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!

lunes, 20 de octubre de 2014

Juguetes para mansiones


Estoy muy asustada. Ya han empezado a bombardear con los anuncios de juguetes de cara a que los más pequeños vayan escribiendo la carta a los Reyes. Y oye, está fenomenal pero para volver locos a los Reyes. Porque desde el 15 de octubre al 5 de enero los niños pueden cambiar de opinión 154 veces. 
Pero lo que realmente me ha asustado ha sido el tamaño de los juguetes. Antes te advertían que podían ser más pequeños que lo que parecían en televisión. Pero ahora no. Y lo ves al lado del niño y piensas, ¿los jugueteros piensan que vivimos en mansiones? Yo estoy por pedirme la casa de veraneo de la Barbie, plantarla en el Lugar (donde siempre me gusta ir) y tener mansión para ir a este verano.
En fin, tengo dos meses para concienciar a la Princesa de que el Nenuco no puede tener un coche que sea más grande que el mío.

¡¡FELIZ LUNES!!

viernes, 17 de octubre de 2014

Cultura desde la cuna

Aunque no me lo dice, yo sé que Mi Otro Yo piensa que soy muy friki cuando le enseño a la Princesa que los molinos de viento, que de un tiempo a esta parte decoran nuestros paisajes, se llaman aerogeneradores. Y quizá tenga razón, porque muy normal no es que sea. Pero, por suerte, la Princesa es una niña curiosa y bien contadas, este tipo de cosas le encantan. Como también le gustan las historias que le cuento al hilo de la actualidad, como cuando tocó ir a votar en las últimas elecciones europeas, la abdicación de Juan Carlos I o la entronización de Felipe VI. Pero no son cuentos, al fin y al cabo es cultura. Y yo voy contando que, seguro, algo quedará. Y con ello no quiero una niña pedante o repelente, que no lo es. Quiero que el día de mañana sea una persona culta y con interés de lo que suceda a su alrededor, más allá de lo que pase en Gran Hermano (que también podrá porque todo es compatible) o el mundo del colorín. 
Y si siempre he sido de esa idea, esta semana se me ha afianzado más si cabe. En uno de los medios del grupo de comunicación en el que trabajo estaba buscando un becario. Es un medio económico. Y el director, con el que suelo compartir muchas charlas de actualidad y chascarrillos del mundo empresarial, decidió hacer un test de cultura económica-empresarial para los candidatos al puesto. Y menos mal que es de buen talante porque otro hubiera echado a más de un candidato con gaitas destempladas. Desesperado está el hombre con la poca cultura empresarial que hay en este país. Pero la puntilla se la dio el candidato (estudiante de periodismo que opta a una beca a en un medio económico) al que se le preguntó quién era Tomás Pascual (presidente del grupo Pascual) y si pensárselo dos veces escribió el Ministro de Economía. Y ahí es cuando hay que aplicar aquello de que más vale mantenerse callado y parecer tonto que abrir la boca y disipar toda duda. 
Y como no quiero que la Princesa sea una inculta el día de mañana, yo seguiré contándole historias "de las que se inventa mamá", que no son otras que las que hacen la Historia que un día estudiará, o eso espero.
Y en cuanto a mi, he cogido un par de billetes (uno para mi amigo el director y otro para mi) para bajarnos un rato del mundo con la idea de airearnos, coger  fuerzas y prepararnos para la próxima.

¡¡FELIZ VIERNES!! 

miércoles, 15 de octubre de 2014

Peque Fashion Weekend

Los que me seguís desde hace tiempo, y más en las redes sociales, sabéis que hay pocas cosas que odie más que cambiar los armarios y no digo nada si es de verano a invierno. Porque la ropa de invierno me resulta monótona, aburrida, cansina... Y este fin de semana, aprovechando la lluvia, me marqué el firme propósito de cumplir con un doble reto. Por un lado, cambiar mi armario y por el otro, el de la Princesa. Porque la peque ya está en la típica edad que con un poco de suerte algunas prendas te duran dos temporadas. También teníamos pendiente que se probase algunos modelos que le habían regalado por su cumple y que aún no lo había hecho porque todavía hacía calor y, básicamente, porque no que no le había dado la real gana. Así que cuando me cuando conoció mis superplanes sabaderos, le emocionaron tanto o más que a mi. Y como quería que se probara todo porque el lunes quería llevar la ropa a mi contenedor de Humana de confianza, se me ocurrió una alternativa: la Peque Fashion Week. Sacamos la caja de sombras de ojos que le habían regalado por su cumple, se maquilló, buscamos un público de nivel (el Santo y una servidora) y la Princesa desfiló a ritmo de la música más vanguardista con todos los modelos de su armario. Después creamos nuestra propia colección y decidimos que la manga francesa, las toreras a la altura del pecho, los pantalones explotones y  los pesqueros no son tendencia este año. Así que ya están rumbo a niños que lo necesitan y nosotros pasamos una tarde divertida y, sobre todo, productiva. 

¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!

martes, 14 de octubre de 2014

Un cumpleaños diferente



Desde el primer año de la Princesa, siempre he tratado de que su fiesta de cumpleaños fuera genial. Si bien al principio fue una cosa comedida, según ha ido cumpliendo años poco a poco he ido perdiendo el norte. Pero este año me he plantado.  Porque el año pasado después de una paliza importante me di cuenta de que este tipo de fiestas las hacemos los padres más por vanidad propia que por el niño. Porque si los platos no hubieran sido del mismo color que los manteles, la Princesa se lo hubiera pasado igual de bien o si el anterior los globos hubieran sido rosas y no rojos y azules como la invitación (temática de circo) hubiera sido igual de divertida. Así que este año hemos decidido que nada de fiesta en casa y nos hemos decantado por hacerlo fuera. Y además, no solo lo hemos celebrado fuera sino que nos hemos juntado varias familias para celebrarlo juntos. Eso si, como la Princesa tiene amigos hasta debajo de las piedras, hemos celebrado el mismo cumpleaños, en el mismo sitio, dos veces: uno con los amigos del cole y otro con los amigos del parque. Pero siempre compartido. Y lo hemos hecho en una piscina-piscina de bolas, como dice ella. 
Y es que el lugar de celebración ha sido la escuela de natación Pequeño Koala. Durante una hora los niños realizaron juegos acuáticos por equipos, se lanzaron desde una tirolina, hicieron carreras de barcas y los cumpleañeros pudieron probar un torpedo submarino. 
Una vez cambiados, se trasladaron a otra parte de las instalaciones para merendar. En el primer cumple nos decantamos por el menú frío (2 porciones de sándwich + bebidas+ snack de patatas y gusanitos) y en el segundo por el menú caliente (1 porción de pizza+1 perrito caliente+bebidas+snack de patatas y gusanitos), además de la tarta de cumpleaños. 
Y depués quedaba más. En el caso del cumple del cole hicieron juegos dirigidos por monitores y en el caso de los del parque, mucho más bailones, se fueron a la discoteca infantil. 
La fiesta terminó con la entrega solemne de regalos y con la piñata para que todos los niños se fueran con su cono de chuches. 
En total dos horas y tres cuartos de diversión en el que no pararon ni un minuto. Y una vez más la Princesa me volvió a decir que había sido la mejor fiesta de su vida. ¿Y en cuanto al precio? Algo más caro que una piscina de bolas al uso, pero más completo. Eso si, os puedo asegurar que mucho más barato que hacerlo en casa y por lo menos mucho más descansado. Así que creo que ya me habéis visto celebrando un cumple en casa.
Y por cierto, la Princesa tiene un amigo excepcional y supieron adaptarse a ese amigo, por lo que desde aquí quiero agradecerles que entendieran que hay niños excepcionales que necesitan excepciones. 
Así que si vivís en la zona este de Madrid y queréis un cumple diferente, no lo dudéis. 

PEQUEÑO KOALA
Camino Viejo de Vicálvaro, nº20 - 28032 Madrid
Telf: 917 752 882
www.pequeñokoala.es
(* Fotos: web Pequeño Koala)



¡¡¡FELIZ MARTES!!!

lunes, 13 de octubre de 2014

21 días para disfrutar con ellos


En mi afán de dedicarle más tiempo de calidad a la Princesa, me ha venido al pelo el reto que plantea Babytribu.com. Yo soy muy de retos que luego no cumplo. Pero este me ha encantado y lo voy a hacer hasta el final porque es sencillamente maravilloso.
Consiste en hacer actividades con la Princesa 21 días seguidos.  ¿Y por qué 21 días? Porque los entendidos dicen que en 21 días se crea un hábito. ¿Y hay mejor hábito que el de compartir diariamente con tu hijo alguna actividad? Parece fácil y obvio, pero no lo es tanto. Hay veces que el día a día nos puede y los niños van solos, adaptándose a las rutinas de los adultos sin que éstos paren un segundo para bajar a su mundo. Es triste, pero es así. Así que yo voy a crearme esa rutina y desde el sábado he comenzado con el reto. Y tú, ¿te apuntas? Si quieres compartir alguna actividad de tu reto puedes hacerlo en las redes sociales con el hashtag: #Reto21DisfrutarConEllos. Yo lo estoy haciendo en Instagram, aunque cuando termine mi reto haré un resumen aquí.
Habrá días sencillos pero otros mágicos. ¡21 días dan para mucho!  Espero disfrutarlos.

¡¡FELIZ LUNES!!

viernes, 10 de octubre de 2014

Merluza de Baballa


Ya sabéis que tengo una musa. Ella es Lucía de Baballa. Me encanta todo de ella: su imaginación, su vitalidad, su estilo, su creatividad... He estado a punto de coincidir con ella un par de veces, pero no ha sido posible aunque no pierdo la esperanza. Si no conocéis su blog, os lo recomiendo una vez más porque sencillamente es encantador, como me parece que es ella.
Y precisamente de Lucía es la receta que os traigo hoy. Ella la llama merluza Fuenterrabía y nosotros la hemos bautizado en cada como merluza de Baballa. Y aquí va la receta:

INGREDIENTES
  • 1 merluza abierta sin espina 
  • 8/10 cucharadas de mayonesa (casera o de bote)
  • 600 grs. de tomate triturado
  • 6 pimientos de piquillo 
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 cebolla
  • sal
PREPARACIÓN 


Empezamos haciendo la salsa sobre la que colocaremos la merluza. Para ello doramos la cebolla y el ajo e incorporamos el tomate, para que se vaya haciendo lentamente. Cuando esté hecho el tomate, incorporamos los pimiento y pasamos todo por la batidora, chino o Thermomix. A continuación, ponemos la salsa en una fuente para horno y encima la merluza, con la piel hacia abajo. La cubrimos con mayonesa y la metemos en el horno 20 minutos a 200º,  y antes de sacarla le damos un golpe de grill para que se gratine. El resultado, espectacular. Y es que solo se le puede decir una cosa a Lucia: Nena, tú vales mucho.

¡¡FELIZ VIERNES!!

martes, 7 de octubre de 2014

Mis verdades sobre el ébola

Pues si, yo también me voy a subir al carro del ébola. Porque este blog es mi válvula de escape y hoy tengo que expulsar mucha rabia y mucha ira. Porque a mi el tema de la sanidad, me toca muy de cerca y desde que se planteó repatriar al pobre Miguel Pajares, la cuestión del ébola en España me ha parecido un despropósito, como bien claro lo dejé plasmado aquí.
Hace muchos años España estaba a la cabeza de la investigación de algunas enfermedades infectocontagiosas como el SIDA. Su cuartel general era el hospital Carlos III de Madrid. En el centro se invirtieron mucho millones de pesetas y del centro salieron muchos ciudadanos sanos que entraron enfermos con  todo tipo de enfermedades tropicales, infecciosas y extrañas. Pero eso fue hace tiempo. Llegó un día en el que se vio que ese tipo de sanidad cura, pero no da dinero. Solo pérdidas. Y no hace falta recordar que ahora en España la sanidad es un negocio y no un servicio. Así que lo mejor fue desmantelar lo que un día fue el templo del saber de las enfermedades infecciosas. 
Pero de pronto surgió el ébola. Y en todo el mundo se hablaba del ébola. Y como somos muy paletos (con todos mis respetos para los de pueblo) y tenemos un afán de protagonismo que no podemos aguantar, decidimos repatriar a dos súbditos españoles, que me merecían todo mi respeto, para... ¿morir en casa? Si, para eso porque por desgracia en España no tenemos tratamiento para este brote epidémico. Pero no importaba. Había que salir en los papeles como los buenos y héroes de la película. Eso si, la ministra, la que aceptó y orquestó toda esta pantomima estaba no sabemos donde. Eso si, muy informada. 
Y entonces se puso en marcha toda la maquinaria y se llevó a pies juntillas todo el protocolo que se había escrito para la ocasión: 25 folios (frente a los más de 200 de otros países) Pero claro, es que los españoles cogemos todo al vuelo y además en nuestros idioma no se juntan tantas consonantes. Por eso el manual es más breve. Quizá se pasara por alto el hecho de que el personal sanitario que tratara a los enfermos tuviera una vigilancia posterior, por ejemplo, o la formación que debía recibir ese personal en cuanto a pasos a seguir. Pero no pasaba nada. Había que actuar con rapidez.
Y en menos de 24 horas el Carlos III volvió a a ser lo que un día fue, aunque entonces se necesitaran muchos años de trabajo. Pero es que en España ya no se duerme siesta y si nos ponemos, nos ponemos. Y si antes la sala de presión de flujo negativo (las más adecuada para tipo de enfermos) tardaba en preparase un tiempo, ahora nosotros tenemos técnicos que en un pis pas te lo montan. Es lo que tiene el servicio express. Y si no se consiguió el nivel de seguridad exigido, tampoco iba a pasar nada. Total un grado más o un grado menos tampoco era tan importante. Porque los avances en papel film de cocina han ayudado mucho y con tanto plástico no había nada que temer.
Y el traslado, ¿qué decir del traslado? Todo un ejemplo. Pero de chapuza nacional. Solo hay que leer lo que escribe "Un técnico preocupado"  (es largo pero merece la pena). 
Y después de todo, ¡qué bien! (de cara a la opinión pública) Pero, ¿quedaron contentos los responsables de tan magna chapuza después de saber que se estaban haciendo trampas en el solitario? Me imagino que habrán estado rezando a la Virgen de la Paloma (como la alcaldesa Botella) para que no pasara nada. Pero el solitario cantó y se descubrió que ese rey no era de oros sino de bastos. Y zas, palo en toda la boca. Primer contagiado de ébola fuera de África. ¡¡Por fin en los papeles de todo el mundo!! Pero no por héroes sino por villanos. 
Y ahora tenemos a una pobre trabajadora, que veréis como si se salva será la culpable de todos los males por imprudente (seguro que se le despegó la cinta americana que amarraba la bolsa que cubría su cabeza), a una familia con el alma en vilo, a todos unos opositores más preocupados por su estado de salud que por el examen (la contagiada se presentó a una oposición hace unas semanas) a todo un hospital en estado de shock por si ellos también han sido contagiados, a una sociedad cabreada y a un pobre perro muerto por el mero hecho de tener una dueña entregada a su trabajo. Y todo por chapuzas, prepotentes, embusteros y peseteros.
 ¡Ah! Y creo que una ministra a la que le aparece un Jaguar en el garaje de su casa sin saber su procedencia y no se extraña, y que bajo su mandado se contagia una persona que ha seguido a pies juntillas el protocolo marcado por su ministerio, lo mínimo que tendría que hacer es dimitir. Pero en eso, por desgracia, no estamos a la cabeza.

¡¡FELIZ MIÉRCOLES (aunque yo me baje del mundo en la próxima parada)!!!

No te partas en pedazos


Siempre he dicho que el mundo 2.0 me ha dado más cosas de lo que me ha quitado. Quizá si que me quite tiempo, pero en el trabajo por ejemplo me lo da. Así que creo que hasta en ese aspecto salgo ganando. Y si algo bueno me ha dado, a parte del Santo que eso ha sido lo más grande, es la posibilidad de conocer a gente de muchos lugares y cada uno con sus cadaunadas, que me enriquecen, me hacen reír, llorar, emocionarme, sentir... Y de un tiempo a esta parte sigo con especial admiración a Yolanda de Vivir para comer, una mamá de dos hijos, luchadora, trabajadora y de las que se cae mil veces y se levanta 1001. Ella misma ha admitido que tiene un problema, comedora compulsiva, y a muchos nos ayuda con su filosofía de vida. Por lo menos a mi lo hace. Ella es la creadora del "Movimiento Minion" (los que me seguís en Instagram sabréis de lo que os hablo), que tan divertidas fotos nos ha dejado este verano. La ideal inicial era etiquetar los momentos felices con el hashtag #movimientominion. Pero Yolanda se hizo con un par de Minions y yo con otro y en cada foto feliz aparecía el muñeco. Como veis, nada trascendental pero si un guiño para sonreír, que eso es de lo que se trata. La vida de Yolanda no es maravillosa. Simplemente es vida, como la mía o la tuya. Una vida con momentos minions y otros momentos infelices. Con problemas y soluciones, con disgustos y alegrías... lo que es una vida real y no de Instagram, Pinterest o de postureo. Por eso me gusta Yolanda, por su autenticidad. 
Y ayer, en pleno proceso de incorporar el NO a mi vida, colgó esta frase que parece estar escrita para mi. Yo soy de las que se parte en pedazos para mantener a los demás completos. Podría pensar que esto va implícito en el  rol de madre (¿quién no se ha quedado sin el último pastel para dárselo a su hijo?), pero de siempre me ha pasado. Así que ese es otro cambio en mi vida. No pienso desvestir a un Santo (que normalmente soy yo o los míos) para vestir a otro. Sé que no va conmigo porque yo no soy así. Pero necesito incorporar esta filosofía a mi vida para mantenerme íntegra. Intentaré mantener al resto completos, siempre y cuando yo también me mantenga completa. Y madres del mundo, si nos aplicáramos el cuento más a menudo el mundo seguiría girando y nosotras con él a un ritmo acompasado y disfrutando de los momentos minions que nos da la vida.

¡¡FELIZ MARTES!!
 

lunes, 6 de octubre de 2014

Llevo unos meses afrontándome a cosas que a veces me sobrepasan. Quizá sea mi empeño en querer ser una superwoman. Y sé que no lo soy y no lo seré nunca, ni tampoco lo quiero. Pero ese afán de querer llegar a todo, de complacer a todo el mundo y de querer controlar todos los charcos en los que me meto, hace que de vez en cuando estalle. Mi problema radica en que no se decir que no. Todo me viene bien, me adapto si no lo es lo mejor, lo sobrellevo si me molesta... y todo porque nunca digo que no. ¿Te importa si te cambio esta reunión a las 4? No (ya irá el Santo a por la Princesa), ¿te importa si cambiamos la cita? No (aunque había removido Roma con Santiago para tener un hueco libre). Mamá, vamos al parque aunque sean cinco minutos (vale, aunque mis planes sean otros) Nada me importa, aunque en el fondo si lo haga. Y entonces el compartimento de los "no" frustrados se va llenando poco a poco hasta que rebosa. Y entonces ya es demasiado tarde porque exploto. Y los que menos tienen la culpa (por lo general el Santo y la Princesa) pagan los platos rotos. Y aquí la única culpable soy yo y mi falta de asertividad.
Hace una semana el compartimento se llenó y grité a la Princesa como nunca lo había hecho en sus seis  años de vida. Fue una reacción desmedida de adulto a un comportamiento normal de niña. No había por donde explicar mi acción. Simplemente se me fue de las manos. Fue un grito, simplemente un grito, que a mi se me clavó en el alma y me lleva doliendo toda la semana. A ella, quizá, se le haya olvidado, pero a mi no. Porque ella es una niña y yo soy adulta. Y sé que lo que hice no está bien porque fue consecuencia del estrés y del cansancio. Así que como siempre veo el vaso medio lleno, ese grito absurdo y lleno de culpa me ha servido para darme cuenta de que ni soy ni seré superwoman, que educadamente se puede decir que no y que si no llego a todo no pasa nada y si pasa, se le saluda. Así que esta semana pasada, en la que el trabajo me ha tenido absorbida al 100%,  he preferido dormir un poco más antes que escribir el blog, he cancelado dos citas porque para llegar tendría que haber hecho malabares y he pasado más tiempo con mi familia que en definitiva es la que me vacía el compartimento de los no frustados.

¡¡¡FELIZ LUNES!!!
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