martes, 12 de agosto de 2014

De nuevo al pie del cañón


Ya se han acabado mis vacaciones. Pero no está todo perdido. Porque aunque tenga que trabajar y desde ayer mi despertador suene a las 6 de la mañana (hora en la que, hasta hace unos días, estaba en el primer sueño), de alguna manera sigo disfrutando. Sí, se acabó el vuelta y vuelta en la playa, la cervecita que sabe a sal, la comida de mamá,  la ropa informal, las noches insomnes escuchando la radio, la anarquía de horarios, el pelo secado al aire, la cara sin más máscara que la crema hidratante, la muñeca sin otra atadura que el aftersun...
Pero aún nos queda el sol, el buen el tiempo, noches de luna en cuarto menguante o estrelladas. Días de noviazgo, el Santo y yo a solas disfrutando del silencio de nuestro hogar; cervecitas a media tarde haciendo planes para el curso que viene;  cocinando juntos para comer después y, ¿por qué no una siestecita o un paseo al caer la tarde?... Comidas con amigos o salidas nocturnas fugaces porque al día siguiente hay que trabajar. Y el fin de semana, ¡a ver a la Princesa! Y juntarnos con mis padres, y el Dr. Anónimo, Mi Otro Yo, mis sobrinos...En definitiva, se acabaron las vacaciones pero seguimos veraneando.
Porque ¿quién dijo que acabadas las vacaciones acabado el verano? Para mi no, desde luego. Yo pienso seguir disfrutando y espero que tú también.

¡¡FELIZ MARTES!! 


1 comentario:

  1. Muy bien que haces, parece que sin vacaciones se nos acabara la vida y hay que aprender a disfrutar de las pequeñas cosas.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...