martes, 29 de julio de 2014

...y la procedencia tampoco

Sigo con mis reflexiones sobre la maternidad. Y si ayer hablaba de que el número de hijos no importa para sentirse madre, la procedencia, siempre que sea legal, tampoco. La ciencia ha avanzado muchísimo en lo que a reproducción asistida se refiere y actualmente son muchos los casos en los se consigue una fecundación cuando antes era casi inviable. Los detractores hablan de la frialdad del momento, de engendrar un hijo en un laboratorio, etc. Pero detrás de esas probetas y pipetas hay mucho amor. Pero si no se puede (o quiere) recurrir a estos métodos soy de la opinión de que siempre queda la adopción. Antes opinaba de oídas, pero ahora opino un poquito más cerca. Hace aproximadamente 20 días, conocí a mi último sobrino por parte de los Cano (no empecéis a dar la enhorabuena a Mi Otro Yo que es hijo de un primo hermano). Para mi nació con dos años y medio y su primera foto que vi de él no fue en un hospital sino en un aeropuerto. Su llegada fue una explosión de alegría para la familia: mucha emoción, lagrimas, risas y por encima de todo la cara de un niño ilusionado y unos padres agotados y desbordados por tanta satisfacción. Porque el embarazo fue larguísimo (ríete tú del de los elefantes), lleno de sobresaltos y dificultades. Pero lo importante es que los farragosos trámites llegaron a buen puerto e Ignacio Cano IV ya está aquí. Y que os voy a contar de él. Que nada más verle no le saqué parecido ni a su padre ni a su madre. Pero según me van mandando fotos, ya le voy sacando. Tiene la misma sonrisa que su madre (esa que se puso el día de su boda y que la convirtió en una de las novias más guapas y radiantes que he visto en mi vida), le gusta el mar y en eso se parece a su padre, tiene buen saque y eso es muy de los Cano, poco a poco se va acercando a  la música, como su tía Almudena y desde el momento de pisar la tierrina, ama a Asturies (no hay más que verle con la bandera enrollada) como sus padres. En cuanto al físico es del equipo rubio de los Cano (como Javier, Jorge, Pablo y Mónica). En definitiva, mi nuevo sobrino es una angelito caído del cielo que no sólo ha hecho feliz a sus padres, sino que ha conseguido que los primos Cano volvamos a estar en contacto.
Y si, Nacho es el hijo de mi primo Nacho y ya corre por sus venas la sangre de los Cano como corre por las venas de la Princesa. 
Así qué sí el número no importa, la procedencia tampoco (siempre que sea legal) para conseguir que alguien te llame mamá. 

  • ¡¡¡¡FELIZ MARTES!!!
  • lunes, 28 de julio de 2014

    El número no importa

    Esta entrada llevaba en mi cabeza desde hace algún tiempo. Pero no tenía ni la paz ni el tiempo necesario para escribirla y plasmar en ella todos mis sentimientos  a este respecto. Desde que era pequeñita tenía muy claro mi misión en esta vida. La de ser madre. Siempre me gustó jugar a los muñecos. Recuerdo un verano en Pravia (Asturias) que tanto dimos la murga a mis padres que mis tíos terminaron haciendo una colecta para comprarnos aquel muñeco tamaño bebé que con tanto deseo mirábamos tras los cristales del escaparate de la juguetería y que hacia el número "enecientos" en el cuarto de los juguetes. Y no puedo evitar sonreír con cierta nostalgia aquella sensación que me produjo la incorporación de ese nuevo miembro a la familia.
    Así que siempre tuve claro que si Dios quería, tendría una familia grande, de al menos cuatro hijos. Cuatro seguidos, para que mi vida fuera un infierno/paraíso durante un tiempo pero en la que siempre hubiera niños, adolescentes, jóvenes, adultos y vuelta a empezar. Pero la vida, por mucho que te empeñes, nunca es como uno quiere que sea, si no es como es. Y tienes dos opciones: o disfrutar con lo que te viene o ser un desgraciado toda tu vida, viviendo una vida provisional esperando la verdadera, que seguramente nunca llegue. Y mi vida, que en principio iba como la había previsto (mi carrera, mi trabajo, mi novio, mi boda de ensueño, mi marido, mi casa...) se truncó al romperse mi matrimonio. Mi vida perfecta hecha añicos. Ya no había marido, ni familia. Recuerdo llorar agarrada a mi madre pensando que jamás iría a la playa con mis niños. Pero la vida, la misma que me había jugado una mala pasada, me tenía guardada una sorpresa, la más grande, y conocí al Santo. El primer día que quedamos le dejé bien claro que quería ser madre y que haría todo lo posible por conseguirlo. Le debí gustar mucho porque me volvió a llamar. Y me casé y a los 15 meses nació la Princesa. Y entonces volví a sentí aquella sensación que experimenté por primera vez en esa juguetería de Pravia, pero multiplicada por infinito. Por fin era la "madre de", iba a comprar ropita para mi hija y no para sobrinos o hijos de amigos, iba a bordar baberos para mi bebé y alguien me llamaría madre, la palabra más bella del diccionario. 
    Y después de la Princesa, comenzó la búsqueda del hermanito. Pero nunca llegó y ya se pasó el tiempo de juego. Al principio tuve una sensación de rabia y tristeza. Pero pasados los primeros días esa sensación se convertió en miserable por haberme sentido así y poco a poco se transformó en satisfacción por el trabajo bien hecho. ¿Nos hubiera gustado tener más? Si. ¿Nos tenemos que sentir afortunados por ser padres de una niña sana, buena y que es nuestra alegría de cada día? Absolutamente. 
    Soy muy feliz de ser madre, el número no importa. 

    ¡¡¡FELIZ LUNES!!!

    domingo, 27 de julio de 2014

    El post escoba: semana 30



    Aún estando de vacaciones me he acordado de hacer el post escoba. Aquí va. El lunes comenzamos la semana con una perla de la abuela divertidísima. El martes reivindicamos que el tren en verano no sólo sea para pingüinos. El miércoles fue el turno de los tatuajes en otras lenguas y el viernes disfrutamos con una caldeirada de raya. 

    ¡Y MAÑANA MÁS Y MEJOR!

    viernes, 25 de julio de 2014

    La Receta: Caldeirada de Raya

    ¿No os ha pasado que nunca habéis oído hablar de algo y de pronto, en poco espacio de tiempo, todo gira en torno a esa cosa? Eso es lo que me ha pasado con la raya. Mira que han sido las veces que he venido a Galicia y estas han sido las terceras vacaciones consecutivas que estamos disfrutando en tierra gallegas y no ha sido hasta este año que no he descubierto la raya. Sabía perfectamente como era el bicho en cuestión, pero ni sabía que se comía y mucho menos que era típico gallego. Y con tan suculento manjar nos recibió Mi Otro Yo a los pocos días de llegar aquí. En honor a la verdad diré que la hemos comido dos días, cocinada de dos maneras diferentes: empanada y en caldeirada. Y el motivo no es otro que parece que de un año para otro se le olvida la discordancia de medida que hay entre los de la capital y los lugareños (lo que para ellos es una ración para nosotros es ración y media) y al mandar al Dr. Anónimo al mercado se presentó con raya continúa y discontinúa y todas las rayas habidas y por haber.  Empanada está rica pero en caldeirada... ni os lo imagináis. Y os digo lo de las casualidades porque Vicky, la ganadora de Masterchef, y mi favorita casi desde el principio, cocinó un plato de raya en la final.
    Aquí va la receta de Mi Otro Yo que sacó de otro gran gallego, Recetas de Rechupete. Y claro, una plato cocinado por una casi gallega, sacado de un recetario de un gallego, con productos gallegos y comido en la ría de Pontevdra, ¿cómo creéis que me supo? Pues a gloria. Espero que os guste.

    INGREDIENTES
    • 2 kg de raya
    • 1, 5 de patatas
    • 1 cebolla grande
    • 2 dientes de ajo
    • 1 cucharadita de pimentón de la Vera
    • Aceite
    • Vinagre
    • Sal gorda
    PREPARACIÓN

    En una cacerola grande ponemos a hervir agua y cuando ya esté en ebullición echamos la sal, las patatas peladas y cortadas en cuartos y la cebolla pelada y cortada en gajos.
    A continuación limpiamos las impurezas de la raya, la salamos y la incorporamos al agua. No deben cocer más de 6 minutos. Pasado ese tiempo, lo retiramos del fuego y lo dejamos reposar en el caldo de cocción mientras preparamos la ajada.
    Para ello, en una sartén echamos 3/4 partes de un vaso de aceite de oliva y calentamos a fuego medio. Mientras, cogemos 2 dientes de ajo y los damos un golpe para que estallen y el aceite coja el sabor del ajito. Incorporamos el ajo cuando el aceite esté caliente pero no debemos dejar que se queme. Cuando veamos que el ajo esté dorado, retiramos la sartén del fuego y con el aceite casi frío incorporamos poco a poco el pimentón para que no se queme. Terminamos pasando la ajada a una salsera y añadiendo un chorrito de vinagre. 
    Por su parte, la raya y las patatas las emplatamos en una fuente grande para que cada comensal se sirva la cantidad que quiera y añada por encima la cantidad de ajada que desee.
    De verdad que es un manjar. Muy recomendable.

    ¡¡¡¡FELIZ VIERNES!!!



    miércoles, 23 de julio de 2014

    Chorizos de Cantimpalos

    No soy persona de tatuajes ni de piercings. No me gustan. Creo que es de las cosas que categóricamente podría decir que no me haría nunca. Y menos en algún idioma que no sea el mío. Más que nada porque, ¿quién te asegura que esos palitos tan bien ordenados en los que que tu piensas que pone en chino el pensamiento de Confucio "cada cosa tiene su belleza pero no todos pueden verla" en realidad pone en japonés "práctica el sumo sin que te vean el culo"?  Porque en la mayoría de los casos el tatuador es más español que yo. También está muy de moda el tema árabe. Yo tengo un amigo que dice que tiene tatuado los nombres de su mujer y sus dos hijas. Todavía nadie le ha dicho, ¿qué bonitos nombres de mujer? Aunque bien pensado tampoco le han preguntado por cualquier otra cosa. Yo no se si el español se ha puesto de moda en otros países y en cualquier momento nos vamos a encontrar a un japonés en la playa con un tatuaje que diga "en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme..."  o " chorizos de Cantimpalos" si el tatuador es muy pirata y no se ha preocupado en aprender nuestra lengua. 
    Y hablando del tema mi madre se ha percatado de que tiene un vestido para ir a la playa con un unas frases en un idioma poco conocido. Así las cosas hoy va con uno blanco inmaculado no vaya a ser que le pidan cosas raras.


    ¡¡¡Feliz miércoles!!!

    martes, 22 de julio de 2014

    El vagón para pingüinos

    ¿Os habéis enterado de que Renfe ha habilitado en el AVE unos vagones, a los que han llamado vagones silenciosos, en el que no pueden viajar niños, ni se puede hablar por teléfono, ni hay megafonía, ni se puede roncar, ni estornudar, ni toser, ni hablar?  Me parece una idea maravillosa. Aún recuerdo un viaje Sevilla-Madrid un domingo por la noche de hace más de 20 años. Mi Otro Yo y yo misma habíamos acompañado a Mi Santa Madre a un viaje de trabajo y habíamos aprovechado para quedarnos un día más y conocer más cosas de la ciudad. Llevábamos en el cuerpo un palizón del 13 y no veíamos el momento de llegar al AVE para descansar. Pero nuestro descanso fue breve al subirse en Córdoba una asociación y media de amas de casa que nos cantaron todo el repertorio de cánticos regionales de la serranía cordobesa, ¡¡menudo descanso!! Y ya que los anti-niños, anti-móviles, anti-reggaeton, anti-amas de casa, anti- ruido lo han conseguido voy a aprovechar esta tribuna para reivindicar un vagón solo para pingüinos. 
    La semana pasada el Santo comenzó las vacaciones un par de días antes que yo, así que aprovechó para ir a buscar a la Princesa, que estaba pasando unos días en el Lugar donde siempre me gusta ir. Quiso hacer algo novedoso y se fue en coche y regresaron en tren. Todo un planazo. Todo iba sobre ruedas hasta que al llevar 5 minutos en el vagón se dieron cuenta de que a la Princesa se le estaba empezando a helar una oreja. El Santo, muy dado a ver pelis de aventuras, puso en práctica todo lo aprendido en en periplo cinematográfico. A la oreja se le unieron los dedos de los pies (iba en sandalias) y después la punta de la nariz. La situación estuvo controlada hasta que el Santo dejó de tener sensibilidad en las manos. Pero a los 40 minutos de viaje el Santo ya no sentía las manos, como Rambo las piernas. Y después de una hora de viaje en el cercanías del Transiberiano, llegaron a Madrid y se encontraron un panorama de 40 grados a la sombra en hora valle.
    ¿Y cuál ha sido el resultado de esta aventura? Pues una Princesa malita desde el viernes con fiebre y diarrea y un Santo cabreado como un mono rezando a todas hora "puto tren". Yo entiendo que Renfe gane dinero en verano transportando pingüinos, ¿pero tan complicado sería habilitar un vagón para ellos y que el resto estuviera a una temperatura idónea, entorno a los 25º?

    ¡¡¡FELIZ MARTES!!!

    lunes, 21 de julio de 2014

    Perlas de la abuela



    Vuelvo después de una semana de silencio. Han sido unos días de descanso bloguero no premeditado. Surgió sin más. Un día sin escribir, otro y otro más y así hasta una semana. Y lo mejor es que en ningún momento me he sentido mal por no escribir y he vuelto cuando realmente me lo ha pedido el cuerpo. Quizá el hecho de que esté de vacaciones me ha ayudado a retomar este maravilloso hobby. Y vuelvo, como no podía ser de otra manera en periodo de vacaciones, con una sonrisa.
    Muchas han sido las veces en las que he dicho la suerte que tiene la Princesa en tener las abuelas que tiene. Y en lo que se refiere a la abuela paterna, yo comparto esa suerte, en este caso como suegra. Rompiendo tópicos, mi suegra deja el mundo correr, el matrimonio correr y nunca se mete en las decisiones que adoptamos el Santo y yo, ni como pareja ni como padres. En eso he de decir que se parece a mi madre. Pero si por algo se caracteriza mi suegra es que en ocasiones escucha campanas y no sabe donde...
    Esta semana pasada le contaba al Santo que mis dos sobrinos pequeños habían estado en el Parque de Atracciones y que a mi sobrino Jorge le había dado mucho miedo "goma espuma". ¿Goma espuma? ¿No sería Bob Esponja?
    ¡¡Feliz lunes!!!

    viernes, 11 de julio de 2014

    La Receta:cupcakes de mantequilla y vainilla



    Tener una casa con zonas comunes y piscina tiene su parte buena y su parte mala. La buena es obvia y no me voy a parar en eso. Y en cuanto a la mala es que la Princesa quiere bajar todas las tardes si o si. Y lo que no entiende es que lo que menos te apetece, después de llegar a casa reventada después de un día de trabajo, es bajar a la piscina. Porque eso no solo implica el tiempo que estás allí y no estás en casa haciendo cosas, sino que cuando subes hay que secar toallas, ducharte (yo me ducho por la mañana y por la tarde me trastoca y encima a la semana siguiente me vuelvo a duchar), aclarar bañadores y hacer todo lo que has dejado pendiente. Así que el otro día que venía fundida la persuadí para no bajar. A cambio le prometí cocinar con ella. Y desde ese momento pasé de ser mala madre a madre pringrada. Decidió hacer cupcakes del libro de la afamada repostera "Tarta de Fresa" (léase con ironía). Así que estuve toda la tarde empantanada haciendo un postre que no me gusta y que encima no me conviene en mi nuevo estilo de vida healthlife (de eso os hablaré otro día). No sé si salieron buenos o malos. Pero aquí os dejo la receta:

    INGREDIENTES
    •  120 grs. de mantequilla 
    • 120 grs. de azúcar blanquilla
    • 2 huevos grandes
    • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
    • 120 grs. de harina
    Para la cobertura
    • 115 grs. de mantequilla blanda
    • 225 grs. de azúcar glas tamizado 
    • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
    • Fideos de colores para adornar
    PREPARACIÓN 
    Primero nos metemos con la masa. Para ello, batimos la mantequilla y el azúcar hasta conseguir una mezcla ligera y esponjosa. Entonces incorporamos el extracto de vainilla. Añadimos los huevos con la harina y batimos hasta que la masa esté suave. Distribuimos la mezcla en moldes para cupcakes y los horneamos durante 15-20 minutos en el horno precalentado a 165º Mientras se hornean hacemos la cobertura mezclando con una cuchara de madera la mitad de los ingredientes. Añadimos el resto y batimos hasta obtener una mezcla ligera. Después rellenamos una manga pastelera y decoramos los cupcakes, una vez que estén fríos. Terminamos adornando con fideos de colores.

    ¡¡¡FELIZ VIERNES!!!

    jueves, 10 de julio de 2014

    Las Perlas de la Princesa: los borrachos y los niños...

    Os pongo en situación. Ayer, seis de la tarde, caminando la Princesa y yo por la calle Goya de Madrid. Íbamos deprisita porque, como siempre, llegábamos tarde a un cita. En un momento dado se cruza una señora que no veo pero que huele muy bien. De las que dejan huella olorosa a su paso. Y esta fue la reacción de la Princesa: 

    - Mamá que bien hueles... Y abraza mi  brazo con mucha ternura y me da un beso.
    Acto seguido...
    - ¡Buajjjjj! ¡¡¡No eres tú, es el campo!!!!

    Seguramente esa señora con la que nos cruzamos no llevara duchada desde las 6.30 de la mañana y no hubiera estado corriendo sin zapatillas desde entonces. Pero de eso a un ¡¡buajj!!. ¡Ah! ¿y campo? ¿Qué campo? ¡Si estábamos en pleno Madrid en hora punta con más coches y humanidad que flores!
    ¡Vamos hombre! A perfume no, pero mal tampoco.
    Pues he de decir en mi defensa que en es esta ocasión los niños (y los borrachos no, porque no había) no dijeron la verdad.

    ¡¡FELIZ JUEVES!!

    miércoles, 9 de julio de 2014

    MIércoles Mudo: Patricio y Princesa

    ¡¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!!

    martes, 8 de julio de 2014

    Mundo real vs mundo televisión

    Ultimamente veces veo muy poco la tele en directo. Generalmente nos grabamos las series que nos gustan y las vemos en diferido cuando nos viene bien. Más que nada porque la menda en el último descanso, ese de 6 minutos, cae cual meteorito. Que por cierto, el cronómetro de las distintas cadenas debe de estar mal porque esos famosos 6 minutos me cunden como si fueran 10, ¿no serán que son 16 y se les ha caído el 1? Ahí lo dejo.
    Pues ayer fue de esos días en los que aguanté despierta como un búho, hasta los dichosos minutitos, viendo el Chiringuito de Pepe, una serie que, aún sabiendo que no va a pasar a la historia de la televisión por su trama o interpretación,  me entretiene muchísimo. Y mientras veía a los personajes ir y venir, cocinar, comer, cenar... me preguntaba ¿estos señores no limpian nunca?  Pero como esos, todos. Y seguramente me asaltó esa idea maruja cuando vi el polvo que rodea a mi televisión. Cualquiera diría que vivimos dentro de una bolsa de una aspiradora. Pero he de decir en mi defensa que el tiempo acompaña para no poner el aire acondicionado y tener toda la tarde noche las ventanas abiertas con lo que conlleva y ahora más que están construyendo a mi alrededor (poco a poco dejamos de ser el páramo).
    Ayer estaba perra hasta para cambiar de cadena cuando llegaron los anuncios, práctica usual en mi, pero que de poco me sirve con la dichosa contraprogramación, y descubrí uno de un coche que no me quedé con la marca pero si con el falso mensaje que da. Os pongo en situación. Pareja idílica que parece que están recogiendo después de una acampada. Van cargados hasta las trancas sonrientes y felices y de pronto ella descubre que él se ha quitado la alianza y le carga con todos los bultos a él para que los vaya cargando mientras va a buscarla. Ya de regreso se les oye, que no ve,  bromeando entre risas sobre el olvido de la alianza. Pues todo eso es FALSO. Señoritas y señoritos casaderos, os voy a interpretar la escena. 
    Sale la pareja discutiendo. No voy a asignar las frase a los actores en escena porque el orden de los factores no altera el producto: ¿Por qué hemos tenido que traer tanto trasto? ¿era necesario todo esto? ¿Si solo hemos estado un fin de semana? Y entonces ella descubre que no lleva la alianza... ¿¿¿¿DONDE ESTÁ TU ALIANZA???? ¡¡¡Qué manía tienes de quitártela!! Como la pierdas no hay otra, ¿eh? Porque si te la compras será igual pero no la misma con la que nos casamos... Y mientras se vería al marido resoplando y cubicando los bártulos en el coche "rezando por lo bajini" por la cantidad de equipaje.
    Y claro, luego nos tocará hacer un club de malas esposas para desmitificar el papel de mujer perfecta, como nos ha pasado con el papel de madre y las malas madres. ¿Tengo o no razón?

    ¡¡¡FELIZ MARTES!!!


    domingo, 6 de julio de 2014

    El Post Escoba: Semana 27


    El lunes, aprovechando que era mi aniversario de boda, comenzamos desmitificando la noche de bodas. El martes fue momento de reivindicar la ciudad de Teruel y el divertido parque Dinópolis. El Miércoles Mudo fue para otro recuerdo de Dinópolis. El jueves os presenté al oso apestoso y el viernes terminamos la semana con unos ricos champiñones. 

    ¡¡Y MAÑANA MÁS Y MEJOR!!

    viernes, 4 de julio de 2014

    La Receta: Champiñones rellenos a los 4 quesos (Thermomix)


    Como se nota que estoy ya con la última rayita de batería y que Mi Otro Yo acaba de volver de vacaciones con todas las pilas cargadas. Yo últimamente ni hago la comida. Tiro por la calle de en medio, y se acabó. Sota, caballo y rey. Carne plancha y a correr. Así que cuando el otro día vino a recoger a los niños, que me los había traído a casa para darse un chapuzón, y me dijo que se iba a poner a hacer unos champiñones rellenos, pensé que estaba loca. Pero me di cuenta que loca no, pero descansada si. Y luego resulta que son rápidos y fáciles de hacer y deliciosos. La receta es del blog es del La Juani de Ana Sevilla. Aquí os la dejo:

    INGREDIENTES
    • 14 champiñones grandecitos (que entre todos pesen unos 800 gramos)
    • 90 gr. de jamón en taquitos
    • 75 grs. de queso rallado (de los que vienen 4 quesos)
    • 1 huevo
    • 5 dientes de ajo
    • 30 grs. de aceite
    • 1 pastilla de caldo
    • Agua
    • Sal
    •  Pimienta
    PREPARACIÓN

    Lo primero de todo, limpiamos los champiñones, les quitamos y el pie y nos quedamos con los sombreritos, que salpimentamos y reservamos. A continuación sofreímos 3 dientes de ajos laminados con un 15 grs. de aceite durante 6 minutos en temperatura varoma, velocidad 1. Cuando ya esté el sofrito, añadimos los pies de los champiñones, el jamón y programamos la Thermomix 4 minutos, temperatura varoma, velocidad cuchara. Después agregamos la mezcla de los cuatro quesos, el perejil picado y pimienta y lo unimos todo durante 5 segundos, velocidad 3. Finalmente, incorporamos el huevo y mezclamos 5 segundos, velocidad.3. Con todo esto rellenamos los sombreros de los champiñones y los vamos colocando en la bandeja y fondo de la varoma. Lo reservamos porque es el momento de la salsa.
    Con el vaso de nuevo limpio, sofreímos  2 dientes de ajo laminados con 15 grs. de aceite, durante 5 minutos a temperatura varoma a velocidad 1. Añadimos medio cacito de agua, la pastilla de caldo y colocamos la varoma en la Thermomix. Entonces programamos  20 minutos, temperatura varoma, velocidad 3.
    Cuando termine, pasamos los sombreritos a un fuente y reducimos la salsa 5 minutos, temperatura varoma, velocidad.2. Después echamos la salsa a los champiñones y los metemos un momentito al horno (en el grilll) para que se gratinen. Y... ¡listo!

    ¡¡¡FELIZ VIERNES!!


    jueves, 3 de julio de 2014

    El oso apestoso

    Estamos muy decepcionados con la Princesa por su falta de lealtad con Lolo, su mejor amigo desde la más tierna infancia. Apareció en su vida cuando solo tenía unos meses y desde entonces se hicieron inseparables. Todo anunciaba una larga vida juntos de confidencias y experiencias hasta que un oso ikeal (de Ikea) le puso ojos golosones y se vino con nosotros a casa. Desde el primer día fue recibido con todo tipo de atenciones. Al principio pensamos que era la novedad del momento, como ya pasó con el perro Macareno, Osito o Dino que se ha venido de Teruel, y que pronto volvería a ser fiel a su canguro. Pero no. Han pasado los meses y el oso (que por cierto es un panda) ha ido comiendo terrero a su fiel amigo. A su padre y a mi nos da mucha pena de Lolo y el oso, al que incluso llamamos apestoso en su cara, no nos gusta un pelo. Lolo, su fiel compañero de batallas, de fiebres y vómitos, de llantos, rabietas y pesadillas, de viajes y experiencias... se ha quedado relegado a un segundo plano. Si, va con él, pero primero está Teddy, alias el oso apestoso. Lolo ya era uno más. Una extensión de su cuerpo. Es pequeño, manejable y, lo mejor de todo, es que hay cuatro Lolos y se puede perder. De Teddy solo hay uno, es más grande, abulta en la maleta y me cae mal. 
    Ya le he dicho que no me vuelva a meter a más amigos en casa si no va a ser para siempre.

    ¡¡¡FELIZ JUEVES!!!

    miércoles, 2 de julio de 2014

    Miércoles Mudo: Jurassic Park

    Esta foto ilustra la entrada de ayer. Si te interesan los dinosaurios pincha aquí.

    ¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!

    martes, 1 de julio de 2014

    Teruel existe

    El año pasado por esta fechas decidimos pasar el fin de semana en Cuenca para celebrar nuestro cumpleaños y el aniversario de boda. Y fue una celebración familiar porque nos llevamos a la Princesa. Resultó todo tan agradable que este año hemos decidido repetir. El destino ha sido Teruel que, por supuesto, existe. 
    Como el Santo trabajaba el sábado por la mañana, nos fuimos nada más comer. Como se dice en mi casa, con la pera en la boca. El viaje desde Madrid es muy cómodo, pese a que no todo el camino es autovía, y en 3 horas nos plantamos en la puerta del Parador.  Ese era el antojo de los mayores. Me encanta hospedarme en cualquier Parador. No tanto por su estética (mi padre está convencido de que en los Paradores hay espíritus debajo de tanta armadura) sino por el trato y el desayuno. ¡¡Lo que me gusta a mi un desayuno en un parador!!! El Parador de Teruel es de los que podíamos llamar cortitos. Es de cuatro estrellas pero nada tiene que ver con otros como el de Zafra o el de Zamora (dos de los que conozco) y mucho menos con el de Santigo o León. La gracia que tiene es que, al no estar en el centro de la ciudad, dispone de una piscina muy agradable y de un jardín en el que en las noches de verano hacen barbacoa. En cualquier caso es muy recomendable.
     El sábado lo dedicamos a conocer la ciudad. Como era poco tiempo el que teníamos, decidimos coger un tren turístico y mientras recorríamos el casco histórico nos iba explicando algunas cusirosidades como que famoso torico es como yo, pequeño (37 cm) pero pesado (60 kilos). Nota viajera: el tren sale de la llamada plaza del Torico y de la plaza de la Constitución. Si se va con tiempo es absolutamente prescindible el viaje en tren porque lo emblemático de la ciudad está concentrado y se puede visitar perfectamente a  pie. 
    Tras la visita cenamos en el Mesón Óvalo, situado en el paseo del mismo nombre. Pese a que estaba recomendado en varias guias nos pareció correcto sin poner los ojos en blanco. Al irnos vimos que las tapas del sitio de al lado tenían muchísima mejor pinta. 
    El domingo fue día infantil  y nos fuimos a Dinópolis, un parque temático para los amantes de los dinosaurios. Los que vayan en busca de un parque de atracciones al uso, que se de la vuelta porque de eso tiene más bien poco. Tampoco hay que ser un entendido en la materia. La Princesa, de hecho pasaba bastante de ellos y le encantó. 
    Lo que más me gustó del parque es su tamaño, perfecto para recorrerlo de cabo a rabo sin perder la vida en el camino. También nos encantó la poca gente que había (me imagino a los promotores les gustará menos ese detalle). Tras pagar la entrada (teníamos un descuento del 50% y por los tres pagamos poco menos de 38 €) nos hicimos con un mapa y lo primero que hicimos fue ver los espectáculos con horario. Así que programamos la alarma del Iphone para que nos avisara con 15 minutos de antelación para llegar a  cada espectáculo. Hay cuatro, dos infantiles y dos para para familia. Nosotros solo optamos por los primeros y la Princesa disfrutó muchísimo. 
    En cuanto al resto de las atracciones, nos gustaron especialmente tres: El viaje en el tiempo y el último minuto (en el primero en una vagoneta y en el segundo en una barca) vas recorriendo la historia de los dinosaurios; y el T-Rex, una recreación de una Tiranosaurio Rex impresionante.

    El parque lo completa el museo palontológico de Teruel, en el que conocimos fascinados la historia, dimensiones y otras curiosidades de los dinosaurios; una zona de atracciones para los más pequeños y una palosenda donde la Princesa jugó a ser paleontóloga. Creo que solo se me olvida el rocajuegos, donde pintan las caras ¡gratuitamente! y los pequeños pueden dibujar, y el simulador 4D que no pasamos porque es para mayores de 1, 20 cm (yo casi no entro).

    Y después de 6 horas de parque temático, tocó el momento de la despedida. Sin duda, una escapada ideal para ir en familia.
    Lo mejor (a parte de la compañía) lo cuidado que está el parque, el precio, la poca gente y el carácter didáctico del parque. Lo peor que está limitado en edad. Creo que es solo es atractivo para niños de entre 4 y 10 años.
    ¡¡FELIZ MARTES!!!



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