viernes, 28 de junio de 2013

La Receta: Pechugas de pollo rellenas en salsa

La alimentación en casa de Mi Otro Yo es fundamentalmente piscívora. Debe de ser un efecto colateral de sus años viviendo en Galicia. Raro es el día que no coman pescado. Eso fue así hasta que descubrieron que en casa eran cinco: Mi Otro Yo, el Doctor Anónimo, mi Princesa Grande, Diegote "El Pragmático" y el anisakis del Doctor Anónimo. Hasta el verano que viene ya ha comido todo el pescado que tenía que comer. Así que la receta de hoy va dedicada al Doctor Anónimo, al que le van a salir plumas y terminará mugiendo, y para los que seguimos intentando la tan manida operación bikini. La receta procede del blog La Juani de Ana Sevilla, con algunas variaciones de cosecha propia, y os dejo la versión Thermomix y la clásica. Espero que os guste y al Doctor Anónimo al que más.

INGREDIENTES

1 diente de ajo
Perejil
10 gr. aceite
Sal
Pimienta
6 filetes de pechuga de pollo o pavo
6 lonchas de jamón cocido
6 lonchas de queso

Para la salsa: 

100 gr. cebolla
1 diente de ajo
150 gr. pimiento rojo
25 gr. aceite
60 gr. tomate triturado
80 gr. vino blanco
180 gr. agua
1 hoja laurel
Sal
Pimienta

PREPARACIÓN

Versión Thermomix
Primeramente nos ponemos con el machacado de las pechugas. Para ello introducimos en el vaso de la Thermomix el ajo, el perejil, los 10 gr.de aceite, media cucharadita de sal y un toque de pimienta y triturar todo 5 segundos a velocidad 5. Cuando esté, es el momento de esparcir la picada por los filetes, para a continuación colocar una loncha de queso y otra de jamón encima de cada filete y enrollar para ir haciendo rollitos. Según los vayamos teniendo los colocamos en la varoma.
Después es el momento de la salsa. Introducimos en el vaso la  cebolla, los ajos y los pimientos en trozos y trituramos 2 seg. a vel.5.  Después añadimos el aceite y lo sofreímos 10 minutos en temperatura varoma, velocidad cuchara. Seguidamente, agregamos el tomate y le damos otros 3 minutos, en temperatura varoma, velocidad cuchara. A continuación, introducimos el vino blanco,  el agua, el laurel, la sal y la pimienta y colocamos la varoma en su posición. Programamos 30 min. temperatura varoma, giro izda, vel. 2.
Cuando estén listo, colocamos los rollitos en una fuente (valida tanto para fuego como para horno), quitamos el laurel de la salsa y trituramos la salsa 20 segundos a velocidad 8. Cuando esté la salsa se incorpora sobre los rollitos y se dejan cocer durante 3 minutos a fuego lento para luego gratinarlos al horno. 
Los rollitos salen muy jugosos y la salsa de toma pan y moja 


Versión tradicional
Majar en el mortero los ajos, el perejil y media cucharadita de sal. Después añadir un  chorrito de aceite y pimienta. Cuando esté, es el momento de esparcir la picada por los filetes, para a continuación colocar una loncha de queso y otra de jamón encima de cada filete y enrollar para ir haciendo rollitos.
Sofreír en la sartén los rollitos, sujetos por un palillo para que no se abran, dorándolos por todos lados. La idea es que se sellen, no que se hagan del todo. Una vez hechos, se reservan. Si disponéis de algún método para cocinar al vapor, tambiñen se pueden hacer al vapor, ¡mucho más sano!
Para la salsa se pican en trozo pequeños la cebolla, el ajo y los pimientos y se sofríen con un chorreón de aceite. Una vez pochado todo, se incorpora el tomate y se sofríe 2 minutos más. Se añaden el vino blanco, el  agua, el laurel, la sal y la pimienta y se dejar cocer a fuego medio unos 15 minutos destapado.Quitamos el laurel de la salsa y la pasamos por la batidora. Cuando esté la salsa se incorpora sobre los rollitos y se dejan cocer durante 3 minutos a fuego lento para luego gratinarlos al horno. 

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!! 
(El mío, muy feliz)

jueves, 27 de junio de 2013

¿Tablet si o tablet no?


En lo que va de mes ya he comprado 3 tablets de Tadeo Jones. No han sido para la Princesa, sino para tres amiguitos que han cumplido años. Y no, no soy tan generosa. Han sido regalos comunes y con eso de que ahora no trabajo, como que me siento obligada a presentarme voluntaria para estos fregados. 
Y cada vez que he desembolsado los 129 euros que vale el juguetito me he preguntado, ¿estoy a favor o en contra de ese regalo para niños tan pequeños? Y la verdad es que no lo tengo ni medio claro.
El año pasado, al enterarme que dos amiguitos de la Princesa ya tenían su tablet, me pareció un exceso. Y, como no, la Princesa quiso su tablet para su cuarto cumpleaños. Y entonces descubrí a Paquito de Imaginarium, que no es otra cosa que un dispositivo multimedia que te permite leer, escuchar música o ver vídeos. La Princesa quedó muy satisfecha con su regalo y la verdad es que los 79.95 € que costó, están más que amortizados.
Por suerte, por aquel entonces Imaginarium no había sacado el Superpaquito, la tableta infantil por excelencia. Una pasada de dispositivo, muy educativo y muy atractivo para los peques. Algo menos para los padres, más que nada por su precio, 249 €. Y ojo, que no digo que no los valga, sino que es un importe a tener en cuenta. Mucha veces me pregunto, si Superpaquito hubiera existido en el cumple de la Princesa, ¿me hubiera decantado por él en lugar de la versión más simple? Prefiero no pensarlo...
Sin duda, nuestros hijos están creciendo en la era digital, por lo que considero que es muy recomendable que, desde pequeños, se familiarizen con las nuevas tecnologías para que luego las dominen (pensamiento a favor) ¿O las dominan ya? La Princesa tiene un manejo de mi IPhone que ni yo misma. Porque esa es otra. Puede que me niegue a que tenga su propia tablet, pero en mi teléfono tengo numerosas aplicaciones para ella (pensamiento contradictorio). 
 Por otra parte pienso que los niños de cuatro/cinco años están en edad de descubrir los cuentos, inventar, crear, dibujar, jugar con amigos y aunque la tablet le ofrece todas estas posibilidades, creo que no es lo mismo que pintar en un papel o leer un cuento troquelado (pensamiento en contra).
Luego está el tema del precio. En cuanto hablamos de tablets y niños, los precios se disparan. La cosa está en torno a los ciento y pico euros. La verdad es que es una idea fantástica que se reunan entre varios y hagan este estupendo regalo que, de otra manera no iba a recibir tu hijo. Mejor que decenas de juguetes con los que luego ni siquiera juega (pensamiento a favor). Pero luego pienso que, seguramente, el niño no entienda que haya tanta gente en su cumple y no reciba más que un regalo (pensamiento en contra). Sé que esto último ha sonado muy materialista, pero es una verdad como un templo. Los niños a esa edad no saben del valor de las cosas. 
Y ese es otro tema. Si no valoran lo que tienen es probable que a la primera de cambio se moje, se manche, se pierda... con el consiguiente disgusto de los padres (pensamiento en contra). Por el contrario, si tienen su propia tablet, tendrán que aprender a cuidarla fomentando así la responsabilidad y, lo que es también importante, respetándote tus dispositivos (pensamiento a favor)
Lo que digo, que no lo tengo ni medianamente claro aunque sé que, tarde o temprano, caerá una para la Princesa aunque no me convenza.

¡¡FELIZ JUEVES!!

miércoles, 26 de junio de 2013

Un atentado a los derechos de la infancia

Sin duda, ya estoy con el horario de vacaciones en modo on. Y no solo porque la Princesa ya no tenga cole, sino también porque he empezado a trasnochar. Adoro acostarme a las mil en verano. A veces leo, otras escribo y las más perras veo la tele. Y en una de estas noches perras, me he topado con un par de programas en Divinity que me han puesto los pelos como escarpias. Uno es el reality estadounidense  'Mamá quiero bailar', sobre una de las academias de danza más importantes de Estados Unidos. Las protagonistas son las niñas bailarinas, sus ambiciosas madres y una estricta profesora. El otro programa, también reality americano, es primo hermano de ese. Se llama "Pequeñas princesas" y cuentan los preparativos de los certámenes de belleza infantil, tan célebres en América. Y que queréis que os diga, para no dormir. Ambos no dejan de ser un resumen de las torturas físicas y psicológicas a las que son sometidas unas pobres niñas de mano de sus despiadadas madres.
No puedo imaginarme como unos padres pueden disfrutar tanto haciendo sufrir a los niños. Porque en el fondo los hacen sufrir. Cambian las Barbies por pestañas postizas, extensiones y maquillaje convirtiéndose ellas mismas en un fiel reflejo de la muñeca con la que debían estar jugando. Son muñecas humanas con las que juegan las madres. Madres, en la mayoría de los casos, frustradas por no lograr cumplir algún sueño y ahora esperan que sus hijos lo hagan a fuerza de imponérselo. Porque no creo que una niña de 3 años ya haya sugerido su deseo de ir a un certamen o someterse a vejaciones para ser la primera en el cuerpo de baile.
Y en definitiva, ¿qué buscan esos padres? ¿Fama? ¿Dinero? ¿Es una cuestión de vanidad o una proyección de lo que ellos querían ser y no fueron? Actualmente, estos certámenes mueven alrededor de unos 5.000 millones de dólares cada año. ¿Qué padre está dispuesto a que su hija se convierta en un mono de feria generador de toda una fortuna y no precisamente para ella? Sea cual sea la motivación que les lleva a hacer eso ni la entiendo, ni la comparto y ni la respeto.
No soy psicóloga, ni educadora profesional, aunque si madre y es como la versión amateur de estas dos especialidades. Y creo que puedo afirmar con rotundidad que estos concursos son más dañinos de lo que pueden parecer.
Si lo que se juzga es la belleza infantil, ¿por qué visten y maquillan a las niñas como mujeres? ¿No se les estará robando su apariencia e inocencia infantil? ¿Es necesario someter a las niñas a tal grado de estrés, nada común en niños de su edad? Las niñas que ganan, ¿están preparadas para aceptar el reconocimiento con humildad y con lo pies en la tierra? Y las que pierden, ¿podrán asumir, sin consecuencias, esa amarga derrota después de tanto sufrimiento? A la larga, unas y otras son juguetes rotos.
Mi Princesa juega y jugará a ser más Princesa. No lo veo mal que quiera pintarse, maquillarse y que sea coqueta. Incluso que baile y desfile. Pero en casa y como un juego. Lo demás es para mi un atentado a los derechos de la infancia. 
¡¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!!




martes, 25 de junio de 2013

¡¡¡Vamos España!!!

Hoy le dan las vacaciones a la Princesa. Dos meses por delante para asilvestrarse y acabar con mi paciencia. Menos mal que me ha pedido encarecidamente ir al campamento del cole y la primera semana de julio irá. Pero para evitar que nada más abrir un ojo ya estemos regañando porque se quiera bajar a la piscina, voy a empezar a idear alguna manualidad sencillita, para que la pueda hacer ella sola, se emocione y me deje dar una vuelta a la casa, organizar la comida y, lo que es más importante, hacer tiempo para que llegue la socorrista y abra la piscina. 
Aprovechando que el jueves juega España la semifinal de la Copa Confederaciones, vamos a hacer unos pompones para animar a la selección. Para ello solo es necesario unos pliegos de papel pinocho en rojo y amarillo, tijeras y papel celo. 
La manualidad es tan sencilla como recortar tiras de papel pinocho, como de dos dedos de ancho y de largo unos 30 centímetros. Después, hay que doblar las tiras por la mitad. Habrá que hacer tantas tiras como frondoso quieras el pompón y paciencia tenga tu hijo. Espero que la Princesa se emocione y corte más de una tira. Aunque, conociéndola, cuando tenga una de cada color se dará por vencida. 



Una vez terminadas de recortar y doblar las tiras, solo hay que retorcelas entre si en la punta donde está el doblez y recubrirla con papel celo. Así hará las veces de agarrador.
Y ya estarán preparados los pompones para animar a la selección. El jueves tocará pintarse la cara y gritar ¡¡¡vamos España!!!


Desde luego que es una manualidad muy fácil, pero no hay que olvidar que la Princesa tiene cuatro años, camino de cinco, muy poca paciencia y de lo que se trata es de mantenerla entretenida un rato. 

¡¡¡FELIZ MARTES!!!

 

lunes, 24 de junio de 2013

Lolo, Amedio y otros miembros imprescindibles de la familia

Hace 35 años, cuando mi prima Emma accedió a cambiarme su mono Amedio por un bolso de Nancy, no sabía lo importante que iba a ser para mi. Desde ese preciso instante, Amedio me ha acompañado en todos los momentos importantes de mi vida, desde los más sencillos como una visita al zoo con toda la clase cuando tenía 8 años, hasta mi boda, nacimiento de mi hija, su bautizo...
Amedio ha sido mi gran compañero en el viaje de la vida, pero la gran pesadilla para mis padres porque cuando Amedio se perdía era una tragedia. Tras unas horas previas a un viaje a Portugal,  en las que yo me negué a subir al coche si no era con el mono, mi abuela decidió ponerle un cascabel. Vale, no era un chip conectado a un satélite, pero os puedo prometer que ayudaba mucho en las labores de rescate cuando Amedio se quedaba sepultado entre un montón de juguetes.
Amedio vive en el cajón de mi mesilla de noche y la Princesa sabe que puede coger y jugar con todo menos con el mono de mamá. Pese a todos sus cuidados, los años también pasan para un muñeco de trapo y el pobre cada vez está más deteriorado. Pero está.


Cuando me quedé embarazada no me planteé si la Princesa tendría un amigo del alma hasta que, asesorada por Mi Otro Yo, me leí el controvertido libro "Duérmete niño" de Eduard Estivill y lo puse en práctica. Entre algunas de las recomendaciones, el gran Estivill (para nosotros grande porque gracias a él dormimos todos estupendamente desde hace casi cinco años) señala reemplazar en la habitación del niño, la figura del padre, la madre o de ambos, utilizando un muñeco querido por el niño, explicándole que será el muñeco quien cuidará de él por la noche. Y entonces, de mano de una amiga, llegó Lolo a nuestras vidas. Un canguro de diseño de Zara Home. Desde entonces, la Princesa y Lolo han sido inseparables hasta tal punto que se han incorporado algunas palabras a nuestro vocabulario relacionadas con Lolo, como hacer la lolada cuando nos referimos a lavar a los muñecos.
Y desde que Lolo es uno más de la familia (mi suegra me llama para que no nos olvidemos de él cuando la Princesa se queda a dormir en su casa), creo firmemente en la teoría de que los traumas infantiles te salen cuando eres adulto. No sé si es una teoría o me lo acabo de inventar. Pero es la única explicación a que en mi casa no haya un solo Lolo, ni dos, ni tres. ¡¡¡Tenemos cuatro Lolos!!! Nada más adoptarlo, corrimos a hacernos con un par más y los Reyes Magos de Mi Otro Yo llegaron con el cuarto.
Porque además de la imagen de mis padres al borde del colapso porque Amedio no aperecía, tengo en mi retina la imagen de Mi Otro Yo desesperada buscando por la red un clon de Pepito, el conejo de mi Princesa grande, al percatarse de que si se perdía el original no había otro. Y así encontró a Pepito 2 en Londres y a las ranas de Diegote "el pragmático" en Estados Unidos. Evidentemente, el llegar a ellos no fue cosa de un rato delante del ordenador ni el precio que pagó fue igual que el de los originales.
Muchos pensarán que crear al  niño esa dependencia por algo es innecesario. Seguramente. Pero así ha sido y no me arrepiento de ello. Solo con ver como le abraza cuando le ve pienso que le estoy inculcando otros valores como la responsabilidad. Protege y cuida a su Lolo como un tesoro. Pero como Murphy en ésto no falla, la Princesa solo ha perdido una vez a Lolo y lo encontramos. De no haber tenido más, no aparece en la vida, ¡seguro!

¡¡¡FELIZ LUNES Y FELICIDADES A TODOS LOS JUANES Y JUANAS!!!

viernes, 21 de junio de 2013

La Receta: un barco cargado de berenjena

¿Quién dijo que comer berenjenas era algo aburrido? Pues estoy segura que el 99 % de los niños. Por eso, Mi Otro Yo, cansada de escuchar aquello de esto no me gusta, hizo una cena divertida, riquísima y sana con la berenjena como protagonista.

INGREDIENTES

1 berenjena por niño
1/2 kilo de carne picada
200 gr. tomate frito
1/2 cebolla
Sal y pimienta
Queso para fundir. 

PREPARACIÓN

Cortamos las berenjenas por la mitad, longitudinalmente, y hacemos unos cortes en la carne de la berenjena, haciendo la forma de cuadrados o rombos. Así las ponemos al horno, calentado a 180º durante media hora.
Mientras, cortamos la cebolla en juliana y la pochamos. Cuando ya esté transparente se añade la carne y se sala y se añade un poco de pimienta negra molida. Hay que tener cuidado porque el tomate también lleva sal y nos podemos pasar. Una vez hecha la carne, se añade el tomate frito y la carne de la berenjena que, una vez asada, habremos sacado con cuidado ayudándonos de una cuchara de postre, para no romper la piel de la berenjena. Una vez incorporados todos los ingredientes, se deja al fuego unos minutos.
Terminado el relleno, se incorpora a la piel de la berenjena que hará las veces de cuenco, se espolvorea con el queso y se vuelve a meter en el grill del horno para que se funda.
Y después de todo esto, llega la pieza clave para entusiasmar a los pequeños: la customización del plato. Por ejemplo para los niños de piratas y para las niñas de princesas o de veraneantes. Solo hay que hacerse con un muñeco pequeño, un palo de brocheta y un papel que haga de vela. Y el resultado...

Terrorífico y delicioso barco pirata, que guarda un tesoro de berenjena en su interior:


 Riquísima embarcación de recreo con bañista incluida: 


¡¡¡FELIZ VIERNES Y DISFRUTAD DEL PRIMER FIN DE SEMANA DEL VERANO!!!
(Aunque parezca mentira)

jueves, 20 de junio de 2013

Marcas

Hace unos días estaba la televisión encendida pero yo estaba a lo mío. Y por un momento pensé que la Princesa ya había cambiado el idioma y estaba puesto en inglés. En la pantalla aparecía una chica rubia, que nunca pude ver si era conocida, quien hablaba del new soft sensation lip color butter . Y eso, ¿qué es lo que es? Pues el nuevo pintalabios de Astor. Ya de por si, en español hubiera sonado cuanto menos un poco largo: Nueva sensación del labio mantequilla suave color... Y si encima es en inglés, para que contaros. He de confesar que he tenido que buscar en Google el nombre de marras y apuntármelo en un papel. 
Me imagino la cara del Santo si le llego a pedir por mi cumple un new soft sensation lip color butter de Astor. Le da un parraque.  La vida ya es suficientemente complicada como para que nos la compliquen más.
Que me perdonen los gurús del naming (las personas que se encargan de poner los nombres a los productos) por echar por tierra muchas horas de trabajo y estudios para llegar al nombre. Pero, ¿no es un poquito rebuscado? Sencillamente me parece de un snob... Tampoco creo que les importe mucho, pero mis disculpas por delante. Y no dudo ni un minuto que deje los labios con un bonito y suave color, con textura de mantequilla, ¿pero por qué ese nombre? Yo, por no aprendérmelo, ni siquiera me voy a molestar en probármelo. 
Si llegan a cambiarlo, no sería la primera empresa que tuviera que hacerlo. ¿Os acordáis del Mitsubishi Montero? Pues en sus orígenes era el Pajero. Evidentemente, en España tuvieron que cambiar el nombre por razones obvias. Por no hablar del Nissan  Moco o el Mazda Laputa.
Colgate también tuvo problemas en Francia con el nombre de una pasta llamada “Cue”. Al lanzarlo al mercado galo no sabían que "Cue" era el nombre de una revista porno muy popular en el país vecino.Vamos, que anunciaba un dentífrico subidito de tono.  
Y ya para terminar, otros ejemplos de productos que aún no han llegado a España pero de hacerlo lo deberían mirar. Es la Sangría Coño, en Puerto Rico, el vino espumoso Follador de Italia o las cremas japonesas Pota.

¡¡¡FELIZ JUEVES!!!

miércoles, 19 de junio de 2013

La edad del pato

Toda persona que, afortunadamente, muere anciana pasa por lo menos por dos etapas claves en su vida. Una es la edad del pavo y otra es la edad del pato. La primera, sin duda es en la adolescencia, ¡qué años más difíciles! La otra en la madurez. Desde que cumples los 40 años, automáticamente entras en la edad del pato: CUArenta, CUArenta y uno,CUArenta y dos... Y así sucesivamente hasta los 50. ¡Cuántas diferencias entre una y otra!
En la edad del pavo, mi vida comenzaba a abrirse y empezaba a disfrutarla como pavo sin cabeza y en la edad del pato disfruto, con cabeza, de una vida serena y asentada.
En la edad del pato vivía por y para mi y en la edad del pavo por y para mi familia y amigos.
En la edad del pavo no pisaba un parque y en la del pato no salgo de ellos. 
En la edad del pavo el acné, poco pero había, era el protagonista de mi aspecto y mis desvelos (en lo que imagen se refiere) y en la edad del pato las ojeras y alguna que otra cana son las artistas invitadas.
En la edad del pavo me ilusioné con el primer amor y en la edad del pato disfruto del amor de mi vida. 
Cuántas emociones viví en la edad del pavo y cuántas me quedan por vivir en la del pato. Porque hoy estreno mi segundo año en la edad del pato: ¡¡¡41!!!
Y hoy, como cada año, desde que tengo uso de razón, es mi día preferido, compartido desde hace 5 con el cumple de la Princesa. Y hoy, como el año pasado, quiero compartir mi felicidad con todos aquellos que me seguís. Y como si estuviéramos en la radio, aprovecho la ocasión para felicitar a Mi Otro Yo que, evidentemente, también es su cumple y también cumple 41. ¡¡¡Felicidades hermana!!!

¡¡FELIZ MIÉRCOLES Y DISFRUTAD MUCHO DEL DÍA!! YO LO PIENSO HACER

martes, 18 de junio de 2013

A la zapatilla por detrás...

Hay dos días al año que detesto por encima de todo. Uno es el día en el que saco la ropa de invierno y otro en la que saco la ropa de verano. La semana pasada cambié el armario de la Princesa y,  la verdad, no fue muy traumático. Ayer empecé con el del Santo y la idea era que al terminar hiciera el mio. Pero cuando terminé con el suyo estaba hasta el gorro y hoy será mi turno. Siempre me pasa lo mismo, pero ellos son los primeros. 
Y si hay algo que me da especialmente pereza es ordenar los zapatos. Más que nada porque tengo unos cuantos y mi casa es limitada. Tenía mi propio zapatero en el tendedero, pero ayer me lo cambió el Santo porque le gusta más que el suyo, que no es más que un montón de cajas Skubb de Ikea apiladas a los pies del armario de los abrigos.
Cuando opté hace algunos años por esta opción, me pareció muy práctica en el sentido de que tienes los zapatos recogidos, pero un poco incómodo porque tenía que abrir caja por caja para buscar los zapatos que quiero. Así que hoy he acabado con ese problema y todo con materiales que tenía por casa.  
Primero he buscado unos clip un poco diferentes que tenía por casa

 
Y unos indicadores  de Post-it


Con un rotulador permanente, de los de rotular cd/dvd, he apuntado la clase de zapatos que guarda cada caja





Y después he colocado cada clip en su caja correspondiente


y así queda el armario/zapatero ordenado y clasificado. Y cuando llegue el invierno solo tendré que cambiar el post-it y, claro está, los zapatos. 



¡¡¡FELIZ MARTES!!!

lunes, 17 de junio de 2013

Piscinas...

Este fin de semana se ha abierto la piscina de casa. Cuando te compras o alquilas una casa y te planteas la posibilidad de que tenga piscina, no se si es un acierto o un error. Para mi, que soy de las que le encanta ponerse vuelta y vuelta  al sol y refrescarse con un chapuzón, fue un acierto. Nada más empezar a vivir aquí, hace ya 7 años, disfrutaba pensando en que al llegar del trabajo me bajaría a darme un bañito. Pero si en todo ese verano fueron 10 las ocasiones en las que lo hice, muchas fueron. Siempre, por h o por b, algo tenía que hacer para no bajar. No recuerdo si eran excusas perezosas o, efectivamente, eran momentos atareados. El caso es que no recuerdo un verano piscinero. 
Pero cuando nació la Princesa todo cambió. Siendo bebé, todavía fueron pocas las veces que bajé aunque aumentaron notablemente. Pero ahora que es niña no hay otro plan que bajar a la piscina. Y ya no es tan idílico como hace 7 años. Bajas cargada de cinturón, churro, pelota, toallas, cremas y, por supuesto, niña. Cuando llegas descubres que ese remanso de paz de hace 7 años se ha convertido en lo más parecido a un parque acuático pero sin toboganes. En la charca, porque más que piscina es una charca, no cabe un niño más por metro cuadrado.  Gritos, chapoteos, lloros, risas... el ambiente menos propicio para ponerte vuelta y vuelta. Amén de que ya no bajas sola y que tienes que poner todos los sentidos para que la Princesa no se ahogue.
Y para colmo de males, estás blanca como la leche y gorda como la vaca que da esa leche. Porque antaño, la apertura de las piscinas era el empujón que necesitabas para culminar con éxito la operación bikini. Pero ahora no. Eres de las primeras que enseñas palmito y, encima, ante todos los vecinos que, por lo menos, de vista te conocen. 
Pero bueno, todo será una vez más por la Princesa. Y aunque me quejo, lo hago por vicio. Porque pieles blancas, lorzas flácidas y charcas superpobladas aparte, los que tenemos niños y piscina nos tenemos que sentir afortunados. Es el mejor entretenimiento para las tardes calurosas de verano. Y más cómodo, imposible.

¡¡FELIZ LUNES!!

viernes, 14 de junio de 2013

Nueva perla de la Princesa

La DGT está haciendo una campaña para concienciar a los conductores de lo peligroso que es distraerse durante la conducción. Hablan de navegadores, radios, dispositivos móviles... pero nada de los niños. Error. Los niños pueden ser la mayor distracción dentro de un vehículo. Y sino, que me lo digan a mi tras la última perla de la Princesa.
Veníamos de casa de Mi Otro Yo. La Princesa había pasado la tarde con sus primos y tíos mientras yo hacía unos recados. La Princesa iba pensativa y de pronto me dice:

-Mami, yo quiero ser la polla

Paralizada me quedé a punto de provocar un alcance en la A-3.

- ¿¿¿¿¿¿¿ Cómo?????????? Pregunté por aquello que lo mismo había entendido mal con el ruido del tráfico

- Que si puedo ser la polla para la Tita

Efectivamente, lo había entendido bien. Y ante eso, ¿qué le contesto? ¿a quién había oído esa expresión, que me resulta bastante soez y que en casa no usamos? ¿A los primos? ¿a los tíos? ¿en el cole? No daba crédito. Así que empecé el interrogatorio.

- ¿Y por qué quieres ser eso?

Y la cuestión, como todo en la vida, tenía una explicación:

- Porque Diego para la Tita es el Pollo, le llama así, y yo quiero ser la Polla de la Tita, ¿puede ser? 

Por supuesto que puede ser, pero casi que sea la gallina o la polluela. Suena como mejor. ¡¡¡Pero a ver quien se lo explica!!!

¡¡¡FELIZ VIERNES Y BUEN FIN DE SEMANA!!!

jueves, 13 de junio de 2013

"La envidia corroe el saco"

Cuando era niña era muy dada a mezclar refranes populares, cuando no a invertarme parte de ellos. Y de ahí salió mi mítico "la envidia corroe el saco". Hoy me sirve cualquiera de los dos: el verdadero, la avaricia rompe el saco, y el de mi cosecha. Y me sirven para referirme al caso Messi. El mejor jugador del mundo y el décimo deportista mejor pagado podría haber defraudado cuatro millones de euros a la Agencia Tributaria. Ahí es nada. Si se confirma, desde luego la avaricia habrá roto el saco. ¿Por qué una persona que gana  20,3 millones de dólares por jugar al fútbol y otros tantos por derechos de imagen tiene la necesidad de defraudar a hacienda? Independientemente del delito fiscal, que ya es bastante, hay que pararse a pensar que el argentino es un mito entre los chavales. Muchos quieren ser como Messi. Por eso, por los 20 millones que recibe por prestar su imagen, debe de ir implícita una cláusula tácita de ejemplaridad. Él es, o debe ser, un espejo para los niños. Por eso no vale saltarse las normas. Nada de drogas, alcohol, exceso de velocidad, defraudar a hacienda... Renunciar a eso le reporta 20 millones de dólares al año, no lo olvidemos. 
Pero puede darse el caso de que no sea cierto y que religiosamente haya declarado hasta el último céntimo percibido. Entonces aplico el otro: la envidia corroe el saco. El saco y todo lo que se ponga por delante. Nada más triste que una persona envidiosa y, lo que es peor, una sociedad envidiosa. Y, es muy triste, pero es así. Después del fútbol, la envidia es el deporte nacional de este país. Aunque es posible que sea el tercero, desbancado por el "coge la pasta y corre". Sea el segundo o el tercero lo que es una realidad es que la envidia impera. 
Habrá que esperar a que sea investigado y juzgado. Y no sé que es mejor. Que sea culpable o inocente. Pero en caso de que sea culpable, que sea juzgado como Pepito Pérez y no como Lionel Messi. Y si debe ir a la cárcel, que vaya. Así seguirá siendo un ejemplo para los niños, que aprenderán que no se debe ir contra las normas, aunque te llames Lionel Messi y seas el mejor jugador de fútbol del mundo.

¡¡¡FELIZ JUEVES Y FELICIDADES A TODOS LOS ANTONIOS, ANTONIAS, TOÑOS, TOÑINES, TONIS...!!!

miércoles, 12 de junio de 2013

El moño del calcetín

El próximo viernes tenemos el festival del cole. Por lo que he podido intuir, los bailes van girar en torno a los dibujos animados de siempre. La clase de la Princesa cantará y bailará la canción de Los Picapiedra y, obviamente, los niños van de Pedro y las niñas de Wilma. 
Por suerte hemos resuelto muy bien el tema del disfraz. Nos dijeron en el cole una página web donde comprarlo y una mami, de las serviciales, rápidas y eficaces de las que valen su peso en oro, organizó el encargo, el envío y en menos de una semana teníamos el disfraz en casa.
El disfraz no es que sea malo, es perverso. Pero por 8 euros y para bailar menos de dos minutos, tampoco vamos a complicarnos la existencia. El disfraz viene tal cual, con peluca incluida. Y hasta para estas cosas, ¡¡qué malo es el photoshop!! Si a esta niña la peluca, fea ya de por si, le puede quedar hasta graciosa, en el mundo real la peluca es aún más espantosa y, lo peor de todo, es para niñas que gasten al menos una XXXXXL de cabeza.  La podríamos meter una goma por detrás pero a más de una, por no decir a las 11 que son, se les caería al primer paso. Así que por unanimidad, o casi, hemos decidido decir adiós a las pelucas y decir hola a una simple coleta o a un moño. Entonces me acordé del moño del calcetín, que tanto ha circulado por la red pero no es tan conocido. Así que aquí van las explicaciones. Pido disculpas de antemano porque el resultado no es el deseado. Eso me pasa por no tener horquillas de moño y no pagar suficiente a la modelo (solo le ofrecí jugar un ratito con mi móvil cuando terminásemos)
Para hacer el moño del calcetín hay que tener una goma de pelo, un calcetín, unas tijeras y horquillas de moño.
Lo primero debemos cortar la punta del calcetín:


Una vez cortado, debemos enrollarlo sobre si mismo hasta tener una rosquilla: 


Una vez que tenemos el calcetín enrollado, es el momento de hacer una coleta con todo el pelo:


Luego se introduce la coleta por la rosquilla de calcetín: 


Ahora es el momento de cubrir el calcetín con el resto de la coleta:


Y el pelo sobrante se va metiendo por debajo del moño que sale, ayudado de unas horquillas o como bien me ha sugerido mi sabia prima Ana, con una goma de pelo:


Es resultado es algo parecido a esto:


Os prometo que si la modelo no está impertinente y se tienen horquillas suficientes, el moño queda perfecto.
Como todo está inventado el rulo lo podemos encontrar ya hecho en Primark, Mercadona o H&M., pero para un rato prefiero tirar un calcetín ya a punto de fallecer, antes que gastarme un euro.

Me he presentado voluntaria para ayudar a vestir y peinar a los Picapiedra. No sé si al final haré algún moño o tiraré por la calle de en medio y todas con coleta. ¡¡Veremos!!

¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!

* Entrada editada de nuevo

martes, 11 de junio de 2013

Música de sofá


  
Imagínate un plan. Cena en casa con amigos (sin niños por favor). Conversación animada durante la cena. Y a los postres y en la sobremesa dos artistas y el sofá de tu casa. Y entonces las versiones en directo de grandes como Chavela Vargas, Prince, Mª Dolores Pradera, Mina o Los Panchos, entre otros, invaden cada rincón de la estancia. 




Este es el nuevo proyecto de Lucía Alonso y Jacobo Cano, dos músicos asturianos que versionan a los clásicos como nadie. Ellos, una guitarra, el sofá de tu casa y tus invitados. Es lo único que hace falta para una reunión diferente. Desde mi infancia, las celebraciones familiares suelen terminar en torno a una guitarra. De ahí que me guste tanto la idea. Bueno, eso y que Jacobo sea mi primo hermano y una de las voces que acompañan a esa guitarra. Pero siendo objetiva, considero que el duo que forman es el broche perfecto para organizar una velada fuera de lo común.


Si queréis más información podéis tenerla a través de su página de Facebook o contactando con ellos en musicadesofa@gmail.com.

¡¡¡FELIZ MARTES!!! 

lunes, 10 de junio de 2013

¡Marcado!

Pocos secretos tiene la vuelta al cole para los que llevamos insertos en esto de la maternidad algunos años. Sin embargo, para los primerizos todo es novedad. Ayer, sin más, recibía un mensaje de una amiga que me pedía consejo para marcar la ropa de su peque que comienza el cole en septiembre. Ya, ya sé que estamos en junio. Pero es que esta amiga es muy previsora.
Soy consciente de que existen multitud de métodos y marcas para hacerlo, pero yo estoy encantada con las etiquetas termoadhesivas personalizadas que nos ofrece Etic-etac No sé si son los mejores, los más rápidos o los más prácticos. Pero son los primeros que probé y como me funcionan sigo con ellos. 
Puedes elegir entre varios tipos de letra para escribir el nombre, escoger también el color y personalizar la etiqueta con un icono. Así, aunque el peque no sepa leer, sabe cual es su prenda al reconocer el icono. La Princesa ha estado ligada a un oso azul los últimos 3 años de su vida. 
La manera de marcar la ropa es sencilla. No se necesita coser. Tan solo una plancha y 10 segundos. 

Primero hay que despegar con cuidado la etiqueta de su soporte, teniendo cuidado para no romperla:


Después colocar la etiqueta en el lugar de la prenda donde queramos pegarla:


A continuación se cubre la etiqueta con el papel incluido en el paquete o con un trapo de algodón:


Entonces es el momento de aplicar el calor de la plancha durante 15-25 segundo, insistiendo sobre todo por los bordes: 
 

Terminado el proceso de pegado, se esperan unos segundo para que el papel se enfríe y es el momento de retirarlo:

 (Fotos: www.etic-etac.com)

Y ya está. Así de fácil. Resisten lavadora y secadora y, os prometo, que no son fáciles de quitar. Tal es así que la Princesa cambia de nombre alguna temporada cuando lleva ropa heredada de su prima.
Se pueden hacer pedidos de 40, 80 o 120 etiquetas. Lo primero que te sale es hacer el pedido más pequeño pero lo más práctico es hacer el grande, si no vas a poner más que el nombre. Son muchos años de cole los que vamos a tener que sufrir y creo que a ninguno se nos va a ocurrir cambiar el nombre a nuestro retoño.
Y si no quieres plancha, existe la opción que ofrece Fabrica Felicidad. El proceso de diseño es muy similar al anterior. Bonitos dibujos y diferentes tamaños para marcar la ropa.  No os puedo contar mucho de estas etiquetas porque llegaron a mi vida después de encargar  a etic-etac las suficientes para que la Princesa vaya marcada hasta la Universidad. Pero sabiendo que las creadoras de Fabrica Felicidad son Isabel y Paloma Fernández-Shaw es motivo suficiente para recomendarlas con los ojos cerrados. Tuve el placer de conocer a Paloma hace muchos años y reencontrarla a través de Facebook hace poco tiempo. Así que os animo también a daros un paseo por su web y descubrir las maravillas que hacen. 

¡¡¡FELIZ 40 DE MAYO!!!

viernes, 7 de junio de 2013

Pilates y los trajes de la Pantoja

Mi Otro Yo me ha liado y me he apuntado a pilates con ella. Es para hacerles un favor. Hasta este mes estaban apuntadas al Centro Cultural de al lado de su casa, pero al terminar el curso la profesora les ha propuesto seguir en otro local. Les faltaba una persona para hacer grupo y me convencieron. Divertido es pero operativo nada. Lo practicamos a 25  minutos de mi casa en coche. Menos mal que a esa hora no hay tráfico y no se aparca muy mal. Lo mejor es el sitio. Os cuento como fue el primer día porque fue como de cámara oculta. Por fuera parece una peluquería de barrio sin más. Cuando entras te da la sensación de estar en el típico local newyorkino, de los que no entrarías por nada del mundo. Pero ahí estábamos las tres pardillas, mi Santa Madre, Mi Otro Yo y yo misma. La sala es diáfana con no sé cuantos puestos de peluquería alrededor, eso si vacíos de clientela y personal, una lavadora del año de la tos en mitad de la sala y al fondo un negro, dominicano diría yo, que amablemente nos atendió a  todos cuantos entramos. En los diez minutos que estuvimos esperando solo entramos nosotras... Del fondo apareció una chica de mediana edad que, todavía mucho más amable que el dominicano, nos dio de nuevo la bienvenida. Esta era colombiana y vestía falda negra y camiseta negra. Zapatos de tacón y maquillada. Era el prototipo de encargada. Por fin llegó la profesora y entramos en el submundo del local. Bajamos unas escaleras y llegamos a una especie de sala de estar grande, con dos sillones, un sofá, una mesita baja y un maniquí con una camiseta publicitaria de la peluquería. Todo surrealista. Y al fondo la sala de pilates. Muy limpia, igual de diáfana pero con ese halo de antro newyorkino. La clase estuvo muy bien aunque tengo agujetas en músculos que ni siquiera sabía que tenía. Terminamos la clase y fue el momento de pagar. Entramos en un nuevo despacho. Limpio, perfectamente montado y al mando otra mujer, muy arreglada y también amabilísima. Esta sala podría ser un despacho de Manhattan, ¡¡¡menudo contraste!!
Y quitando la experiencia de conocer nuevos mundos, músculos y sensaciones, Pilates ha supuesto en mi vida que me cambie más vestimenta que la Pantoja en un concierto en Benidorm. Cuando me levanto me visto de calle para llevar los peques al cole (la mía y un amiguito). Podría ir en ropa de deporte, pero ya me lo advirtió Mi Otro Yo nada más dejar de trabajar: En tu estado puedes perder la ética, pero nunca la estética. Así que, no es que me ponga de tiros largos, pero me arreglo para ir al cole (Primer cambio). Los dejo a las 9 y vuelvo a casa. Es el momento de vestirme de pilatera (segundo cambio). A las 10.30 me voy a Pilates y cuando regreso, 12.30, es el momento de limpiar. Así que ropa de estar en casa (tercer cambio). Cuando ya está todo hecho toca comer y marcharme a por los niños. Así que después de la ducha, de nuevo me cambio (cuarto cambio). Y a no ser que vaya a salir esa noche, que entonces habría un quinto cambio, aguanto con esa ropa hasta que me pongo el pijama y me voy a dormir, lo que haría el quinto o sexto cambio, en el peor de los casos. 
¿Mentía o no mentía cuando me comparaba con la Pantoja? Jajaja, menos mal que tengo tiempo y humor para esto. 

¡¡¡FELIZ VIERNES Y FIN DE SEMANA!!!

(Voy a por mi segundo cambio)

miércoles, 5 de junio de 2013

La incómoda sensación del responsable

Hasta hace dos días pertenecía a mi anterior empresa. Estaba disfrutando de parte de mis vacaciones. Ya desde el lunes no tengo empleo y desde mañana seré una parada más. Pues bien, aún no me he acostumbrado a esta nueva situación. Estoy aprovechando para hacer mil cosas que tenía pendientes y que no hacía por no disponer de tiempo de calidad. Estoy limpiando mi casa en condiciones, me ocupo de mi familia, me he involucrado más en la vida escolar de la Princesa, estoy solicitando el título de licenciada (18 años después de terminar la carrera ¡nunca es tarde!), estoy arreglando el coche para pasar la ITV y, desde lunes, retomando algunos contactos antiguos para informarles de mi situación laboral. Todo aderezado con momentos de ocio. Creo que no estoy haciendo mal del todo. Pero, sobre todo las mañanas, hago mis nuevas ocupaciones con sentimiento de culpabilidad, como si estuviera faltando a mi trabajo. 
Tanto en el cole como en el trabajo (en la Universidad menos) siempre he tratado de cumplir con mis obligaciones. No he faltado a mi puesto a no ser que fuera estrictamente necesario. Por eso cuando empecé a mentalizarme de que podría dejar el trabajo, me llamaba la idea de poder disfrutar la vida en el entorno de mi casa. Desde que nos vinimos a vivir aquí no lo he podido hacer, salvo en mi lluviosa baja maternal. Pero dadas las inclemencias del tiempo, poco pisé la calle. Y ahora que puedo, me siento mal. Me imagino que será el síndrome de la responsabilidad y espero que se pase pronto porque es una sensación bastante incómoda. 

¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!

martes, 4 de junio de 2013

Sonrisas y lágrimas


Sonrisas y Lágrimas: una peli que he visto mil veces y, sin duda alguna, puedo asegurar que es mi preferida. Me encanta verla en castellano pero con las canciones en inglés. No es que desmerezca el trabajo de los cantantes españoles, pero la que tenía grabada en casa cuando era pequeña era así y a esa versión me acostumbré. 


Así que este año, cuando vimos que estrenaban el musical de Sonrisas y Lágrimas tuvimos claro el plan del día de mujeres, ese día en el que mi Santa Madre, Mi Otro Yo y una servidora nos hacemos un homenaje. Y aunque normalmente suele estar cercano a las Navidades, este año lo hemos ido demorando hasta la semana pasada que, in extremis, fuimos a ver el musical.  Y digo in extremis porque terminaba a los dos días. Iba con cierto miedo porque la película para mi es tan grande que pensé que el musical me defraudaría. Pero nada más subirse el telón se disiparon todas mis dudas y me empezó a gustar tanto como la película. Tengo la suerte de haber ido a la cuna de los musicales por excelencia, Londres y Nueva York. En la primera disfruté de Los Miserables y el Nueva York de El Fantasma de la Ópera. Y puedo asegurar que hemos llegado a un nivel que para nada tenemos que ir con el prejuicio de que somos unos chapuzas como, reconozco, fui yo a ver Sonrisas y Lágrimas. adaptación de la trama de la película, que ya de por si es larga, es excepcional, los decorados, el elenco, los músicos... ¡¡Hasta el guión!! Y doy fe porque muchas de las partes me las sé. Mi Santa Madre se moría de risa cuando le iba adelantando alguna frase. 


Sin duda, sigue siendo mi peli preferida y para nada me defraudó el musical. Muy recomendable. Ahora comienza la gira y por lo que he podido saber, de momento irán a Barcelona y Logroño. Si tenéis oportunidad de ir, no lo dudéis. Eso si, la función es larga. Si la Princesa hubiera ido, no creo que hubiera aguantado las 3 horas de espectáculo. Por eso, a la pobre, le dije que me iba a una conferencia. Sino, no hubiera podido ir. Fue un plan muy divertido, a la altura de otros días de mujeres.

¡¡FELIZ MARTES!!

(Fotos de la página web www.sonrisasylagrimas.com)

lunes, 3 de junio de 2013

Mamá trabaja en casa

Hoy se me acaban las vacaciones. Dos semanas era el plazo que me di para vivir la vida sin preocuparme de nada, laboralmente hablando. Y ya han pasado. Así que hoy parte del día lo dedicaré a organizarme para empezar a buscar trabajo. Me quedan dos años de paro por delante para encontrarlo. Además, hay un proyecto, que me ilusiona mucho, que espero que prospere para incorporarme a él. Muchos planes en los que trabajar. Y cuando llegue el momento lo sentiré mucho por la Princesa. Ella está feliz que trabaje en casa. Porque desde el minuto uno le dije que trabajaba en casa. Ella no sabe muy bien lo que hago, pero sabe que trabajo. Y esta lección la aprendí de una mami del cole que desde que nació su hija no trabaja. Primero lo vio como una oportunidad para criar a su hija, luego llegó el segundo y ahora muere por un trabajo. Ella tiene su trayectoria profesional, pero en cierta ocasión su hija mayor (4 años) le dijo que tenía una duda y que se lo tendría que preguntar a su papi porque, como ella no trabajaba en nada, no lo iba a saber. Ella lo cuenta entre risas, pero deber ser duro que tu hija piense eso de ti. Así que para la Princesa trabajo en casa, aunque no tiene muy claro en qué. 
El 18 de junio tengo un compromiso y ayer, con cara de pena, me preguntó que si ese día no iba a trabajar en casa  ¿con quién iría al cole?¿quién la recogería? ¿se quedaría en permanencia? ¿se podría quedar en el cole jugando un ratito? Pobre... Desde luego, las madres que trabajamos fuera de casa, y que nos gusta hacerlo, tenemos un buen papelón. Repartir nuestro tiempo entre el trabajo y la familia, ¡¡¡qué injusto!! Pero eso es lo que hay. No podemos tener todo. 

¡¡FELIZ LUNES!!!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...