lunes, 28 de enero de 2013

Las guarderías no son para padres manazas...

Yo no me acuerdo de mis años de guardería. ¡¡¡Han pasado tantos años!!!Si que tengo algunos retazos, pero nada interesante. Lo que me lleva a pensar que mis padres no formaban parte de la vida cotidiana de la guarde, como lo somos ahora, porque sino me acordaría. Y no es que mis padres fueran unos rancios, sino que el sistema es así. Tanto en el cole de la Princesa, como en muchos otros centros, los padres tenemos deberes al menos un par de veces al año. En el primer trimestre nos tocó hacer el mural de protagonista, en el que debes pegar fotos del niño y contar algo de su vida par que luego él se lo trasmita a sus compañeros. El año pasado me coincidió con varias manualidades y me fui a lo más simple. El resultado fue muy soso y este año la Princesa me reclamó, desde el minuto 1, que su mural debía ser muy bonito.
Poco después fue el turno del árbol para el Belén. Era absolutamente voluntario, pero me ponía en la piel de la Princesa en caso de que hubiera sido la único que no llevara árbol y me daba algo. Así que hicimos árbol. A Dios Gracias que soy mañosa y me gusta que sino... Mi Otro Yo tiene que participar con sus retoños, ahora solo con Diegote, en el concurso anual de sombreros y , aunque se lo curra muchísimo, siempre hay madres/padres que son muchísimo mejores. Y otra que tal baila. Menos más que Mi Otro Yo es creativa que si fuera por el Doctor Anónimo, el niño llevaría un sombrero invisible.
 Pero en todos los sitios cuecen habas. El jueves por la noche recibía una llamada de auxilio de mi amiga Rousita. Diego, su hijo de casi 3 años, era el protagonista y la madre/padre tenía que ir a la guarde a hacer un taller con los pequeños. ¡¡¡Ojiplática me quedé!!! ¿Y el padre/madre que no pueda? ¿Y los progenitores que no sepan? ¿Y aquellos que ni siquiera recorten bien las hojas troqueladas de los formularios? ¡¡¡Menudo papelón!!! Así que nos pusimos manos a la obra a buscar un taller apto para niños de esa edad, que fueran sencillos de organizar y que no volvieran loca a la pobre Rousita. ¿Y quien sino nos dio la solución? Una vez más BABALLA fue la clave. En los próximos días enseñará a la clase de su hijo como hacer "Peces comilones".


Yo estoy contenta de ser parte activa de la vida escolar de la Princesa pero ¿qué opinarán los padres manazas?

¡¡Feliz semana!!

1 comentario:

  1. Gracias a Baballa, por supuesto, pero sobre todo... ¡gracias a ti, Rocío, por estar siempre ahí! Un brsazo. Rousita.

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