jueves, 27 de septiembre de 2012

El barco


Llevo unos días en los que tengo la sensación de estar en un barco que va a la deriva. Tiempo atrás era un crucero en el que el lujo y la opulencia eran sus señas de identidad. Todo iba bien. Sin embargo comenzamos a entrar en una zona de marejada que pronto se convirtió en fuerte marejada con vientos huracanados. Y tuvimos que desprendernos de algunos de esos lujos. Y lo que parecía que iba a ser una simple tormenta pasajera se convirtió en temporal. Cambiaron al capitán y a la tripulación. Y la cosa no mejoró. Y ahora seguimos desprendiéndonos de cosas, algunas de ellas útiles. Y lo malo es que el pasaje se ha comenzado a sublevar. Unos porque ya no disponen de ese lujo del que tanto presumían. Otros porque en el comedor ya no se sirve solomillo sino pollo. Pero lo más preocupante es que los de los camarotes más inferiores empiezan a no tener ni siquiera pollo. Y el capitán no se pone de acuerdo con la tripulación, y los vientos continúan... Y hay días que parece que salvamento marítimo viene en nuestra ayuda. Otros días no. Y el barco se va a la deriva...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...