miércoles, 11 de enero de 2017

Harta de los "ismos"


Abandonismo, abismo, absentismo, absolutismo, abstencionismo, aforismo, agnosticismo, alcoholismo, americanismo, amoralismo, anabolismo, anacronismo, analfabetismo, anticlericalismo, anticomunismo, antifascismo, antifeminismo, antimilitarismo, antisemitismo,  asimismo, ateìsmo, autoritarismo, bandolerismo, barbarismo, belicismo, bolcheviquismo, caciquismo, canibalismo, capitalismo, cataclismo, catalanismo, caudillismo, centralismo, cinismo, conformismo, conservadurismo, convencionalismo,  curanderismo,  decadentismo, deìsmo,  derrotismo,  despotismo, doctrinarismo, dogmatismo, dramatismo,  egocentrismo, egoísmo, enchufismo,  esnobismo, esoterismo, estrabismo, exclusivismo, exorcismo, falangismo, fanatismo,  feminismo, formalismo, gigantismo, hedonismo,  idealismo, idiotismo, igualitarismo,  imperialismo, individualismo,laìsmo, leìsmo, liberalismo, librecambismo,  masoquismo,nazismo,  ocultismo,  ostracismo, partidismo, patetismo,  pedantismo, proteccionismo,  puritanismo,  racismo, radicalismo, raquitismo, salvajismo,  satanismo, sectarismo, seísmo, separatismo, servilismo,  tabaquismo,  terrorismo, traumatismo, vandalismo...
Muchos ismo que no soporto. A veces, hasta ni yo misma me aguanto.

¡¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!


martes, 10 de enero de 2017

Hoy toca médico: El hígado no se depura


Feliz y saludable año! No cabe duda de que se ha acabado la Navidad. Hemos guardado el árbol, ya no suenan villancicos en Mercadona y ya han empezado los anuncios de fascículos y de clínicas de adelgazamiento que nos prometen cuerpos esculturales antes de primavera. Ademas, ha aumentado el tráfico de  "fabulosas" dietas depurativas para limpiar nuestro hígado maltratado en estas fiestas navideñas. Pues siento deciros que los fascículos salen muy caros y que el hígado no se depura. Y os voy a contar por qué.
El hígado está formado por unas células que se llaman hepatocitos. Los hepatocitos son los encargados de metabolizar  sustancias químicas y transformarlas en otras sustancias mas simples bien para eliminarlas, generalmente por la bilis, o para formar tejidos, como el tejido adiposo (el temido michelín), el tejido muscular o tejido conectivo. Pero los hepatocitos no se rellenan de sustancias tóxicas, no se intoxican.
¿Qué ocurre en Navidad? Pues que hacemos una dieta con exceso de calorías. Rica en grasas, proteínas de origen animal, con más azúcar, más hidratos de carbono y más alcohol. ¡Ahí es nada!
El hígado se encarga de transformar esa grasa en otro tipo de grasa  mas pequeño  que pasa a las arterias y llegan hasta el michelín. Las proteínas las transforma en músculo y en otros tejidos, y las que sobran se eliminan por la orina en forma de aminoácidos. El exceso de azúcar lo transforma en grasa y también va a parar a el michelín.
¿Y con el alcohol? Pues lo mismo, el hígado no es más que una planta de reciclaje. El hígado metaboliza el alcohol y lo transforma en otras sustancias para que así lo podamos eliminar de la sangre. Unas de esas sustancias se eliminarán por la orina y otras serán transformadas en grasa que también se depositarán en el michelín.
El hígado no es un filtro, como el de la lavadora que si se llena y no se limpia no funciona bien. Así que el hígado ¡no se depura!
Si queréis depuraros de los excesos navideños, menos plato y más zapato. Es decir 5 comidas al día, dieta variada y muchos kilómetros en en vuestros pies.
Doctora Sin Zapatillas

lunes, 9 de enero de 2017

¿Para qué sirven los medicamentos?


Hoy, con el permiso de la Doctora Sin Zapatillas, voy a hablar de medicamentos y niños. No es que te vaya a prescribir alguno, ¡no, eso nunca! Pero si que te voy a contar la importancia de que los niños conozcan de dónde procede cada uno de los que hay en el botiquín de casa y de cómo han llegado hasta allí.
Para ello la farmaceútica Pfizer ha publicado "El sueño mágico de Shamán", un cuento para que los niños conozcan el desarrollo de los medicamentos de una manera amena y divertida. Y es que, hasta el momento, era poca la información que teníamos sobre ellos y muchos de nosotros ni siquiera sabemos que se necesitan entre 10 y 15 años para que un fármaco llegue a nuestros hogares, tal y como nos comentó Beatriz Faro, directora general de Pzifer en la presentación que hicimos desde Madresfera
¿Pero es necesario que nos niños conozcan este proceso? Pues según el criterio del doctor Felipe González, pediatra adjunto de Hospitalización Pediátrica del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, no solo es que sea necesario que conozcan el efecto de los fármacos, sino que es fundamental que sean conscientes del largo proceso que hay detrás de los medicamentos.
¿Y qué pasa con la labor de los padres a la hora de transmitir a nuestros hijos la importancia de tomar un medicamento? Para Silvia Álava. psicóloga especialista en inteligencia emocional, cuentos como "El sueño mágico de Shamán" ayudan a que los niños entiendan cómo avanza la medicina y que, para curar determinadas enfermedades, es imprescindible el uso de medicamentos.
Así aconseja preguntar a los niños, cuando no estén enfermos, sobre lo que piensan de las medicinas y aclararles todas sus dudas al respecto porque de esta manera, cuando estén enfermos, les resultará más fácil entender por qué están tomando medicamentos.
Y ¿qué es lo que nunca debemos hacer? Primero mencionar que la medicina es un caramelo, ya que deben entender que los medicamentos solo los debe prescribir un médico, solo los pueden administrar los padres y que no se deben tomar a la ligera. 
Y por otra parte no debemos prometer nunca nada que no se pueda cumplir, porque entonces restará credibilidad. Por lo tanto no podemos decir que tomando el jarabe dejará de toser de inmediato, porque no es verdad, o que no le van a pinchar más cuando todavía le quedan unas cuantas vacunas por delante. 
Yo, la verdad, es que nunca me había parado a pensar en todo esto, pero la Princesa ya se ha leído el cuento, le ha encantado y le ha picado la curiosidad por todo lo que rodea a los fármacos.
Si estás interesado en hacerte con un ejemplar puedes hacerlo, de manera gratuita en WeebleBooks.

¡¡FELIZ LUNES!!!

martes, 3 de enero de 2017

Cómo cumplir los propositos


¡¡Feliz año!! Llevamos 3 días del año nuevo y yo, de momento, no he abandonado alguno de los propósitos que me he marcado. Parece exagerado pero ¡no! otros años a estas alturas habría tirado la toalla en el tema de la alimentación, por ejemplo.
Pero este año voy a por todas y me he estado informando sobre las medidas hay que poner para conseguir cumplir esos propósitos.
Y cómo será de importante el tema que hasta un grupo de expertos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland (EE UU) ha estudiado sobre el ello y estas son las pautas que aconsejan para lograr el objetivo:
1. Empezar cuanto antes. En mi casa, que somos muy refraneros, siempre decimos que la calle de después lleva a la plaza de nunca. Yo te diré que, aunque me quede todavía el roscón, ya me he puesto a dieta.
2. No te dejes hundir por los errores. Mónica, de Madresfera, en su despacho tiene una máxima: unas veces se gana y otras se aprende. ¡¡¡Y qué razón!! Hay que aprender de los errores
3. Nunca más hay que decir nunca más. Sobre todo hay que ser realista. El nunca más es imposible, así que  proponte simplemente reducir la frecuencia.
4. Cacarea a todo el mundo tus propósitos para que tu entorno te haga de Pepito Grilloy te ayude a tenerlos presentes. Los míos son perder peso, hacer más ejercicio, sacar más tiempo de calidad para los míos y ser más ordenada
5. Vete marcando metas pequeñas para conseguir tus objetivos. Paso a paso. Eso me sirvió mucho en la San Silvestre. Fui marcándome metas dentro de la carrera hasta llegar a la meta y me funcionó. Por ejemplo horas antes de la carrera conté el número de semáforos que hay en super cuesta de la Avenida de la Albufera, (hay 11 semáforos altos antes de llegar a la bajada) y superar cada uno de esos semáforos hizo que no me parase.
Y esos son los trucos que voy a poner en práctica este año. Y tú, ¿tienes algún propósito? Espero que te sirvan.

¡¡¡FELIZ AÑO Y FELIZ MARTES!!!

sábado, 31 de diciembre de 2016

¿Cómo ha sido el año 2016?


Como viene siento habitual, la entrada de hoy es sospechosamente parecida a la del 31 de diciembre de 2015, y a la del 2014,  a la de 2013 y a la del 31 de diciembre de 2012. Así que hoy toca preguntarme, ¿cómo ha sido el 2016? Pues como el de otros años, bueno. 

Mi marido me ha seguido queriendo con locura; la Princesa sigue sana y sigo aprendiendo con y de ella; he podido compartir con mi gran familia todas mis alegrías y mis penas y mis amigos siempre han estado ahí cuando los he necesitado bien para reír o para llorar.

En este año han nacido Alejandra, Alejandra y Álvaro (tres niños super queridos y esperados), Darío, y Ángel,  y, que yo sepa a día de hoy, no esperamos nuevos bebés aunque alguno seguro que llega.  Sigo teniendo contacto con amigos de toda la vida y he ampliado el círculo con gente muy muy interesante, y en esto tiene que ver mucho este blog. 

El trabajo he cambiado mi vida, para mejor, y me ha permitido hacer cosas impensables como montar en globo, conducir un coche por el circuito del Jarama o conocer a Ferrán Adriá.  Me he estrenado como youtuber y como podcaster y sigo aprendiendo día a día de Mónica, el alma mater de Madresfera, y de cada uno de los enormes profesionales, y mejores personas, que forman el equipo. 

He vuelto a correr y hoy, si Dios quiere, terminaré el año corriendo la San Silvestre, algo impensable hace unos años.

La Princesa sigue aprendiendo a pasos agigantados. Todos los días tengo un plato de comida caliente que llevarme a la boca, un techo en el que refugiarme y una cama en la que dormir. Y lo que es más importante, tengo salud y ganas de vivir y seguir luchando para salvar todos los obstáculos que me voy encontrando en el camino, que no son pocos.  Después de todo esto, ¿quién puede decir que ha sido un año malo? Categóricamente puedo decir que ha sido un año muy bueno. 
¿Y el tuyo? ¿Ha sido bueno?

¡¡FELIZ 2017!!

viernes, 30 de diciembre de 2016

Viernes dando la nota: Annus horribilis

¿Qué ha pasado en 2016 con el mundo de la música? ¿Por qué la muerte se ha cebado con tantos grandes? Es verdad que muchos de ellos no es que llevaran un vida sana, sana. Pero, ¿se tenían que morir todos en este año?
Como no podía ser de otra manera, mi último viernes dando la nota tenía que ser un homenaje a alguno de los grandes que nos han dejado. 
Comenzábamos el año con la muerte de David Bowie, casi un presagio del trágico año que íbamos a vivir. 


No nos habíamos repuesto, cuando nos dejaba Glenn Frey, guitarrista y cofundador de la banda de rock, The Eagles. El mítico Hotel California se quedaba sin uno de sus huéspedes.


En abril una sobredosis de analgésicos se llevaba a Prince, con tan solo 57 años. La voz de Purple Rain, el tema que dicen que marcó un antes y un después en el mundo musical, se apagaba. 


La música latina también se quedó huérfana con el fallecimiento de Juan Gabriel, el llamado "Divo de Juárez", y si no que se lo cuenten a la Pantoja.  



El pop español no se ha escapado de este año fatídico y la pasión gitana se quedó viuda tras despedir a Manolo Tena.


Y terminamos el año con el adiós a Leonard Cohen, al que ya le dediqué su momento y con la marcha inesperada de George Michael, el integrante de Wham! , grupo que año tras año desde 1984 nos ha machacado con su tema Last Christmas. Las ironías del destino han hecho que muriese el día de Navidad. En solitario también me ha dejado grandeS momentos, sobre todo en mi adolescencia. ¿Quién no recuerda ese culito en el vídeo de Faith? Una pena... 



Pues con este triste recopilatorio despido el año no sin recordar que ellos se fueron pero su música seguirá viva mientras la sigamos escuchando. 


¡¡FELIZ VIERNES!!

jueves, 29 de diciembre de 2016

La Receta: lasaña de morcilla con pimientos


¿Cómo llevas la cena de Nochebuena? ¿Y la comida de Navidad? Ya has digerido el pavo, los langostinos, los canapés, el besugo, las gulas, el jamón, los dulces... ¡Qué barbaridad de comer! Y en dos días ¡otra vez el atracón! Por eso creo que la receta de hoy no va a tener mucha aceptación dadas las fechas en las que estamos. Pero lo mismo quieres innovar en el menú de año nuevo y te animas a hacer esta deliciosa lasaña de morcilla y pimientos. Aquí te la dejo: 

INGREDIENTES (Para 4 personas)

Para el relleno

  • 2 morcillas de arroz tipo Burgos (riquísimas las de la fábrica de embutidos del Barrio de la Estación de las Navas del Marqués)
  • 1 pera grande de conferencia
  • 8 placas de lasaña

Para la bechamel 

  • 50 gr de mantequilla
  • 70 gr de harina de trigo
  • 1/2 litro de leche
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada

Para la cobertura

  • 200 ml de nata
  • 5 pimientos del piquillo
  • 1/2 de cebolla pequeña
  • Aceite
  • Sal
  • Pimienta 


PREPARACIÓN

Yo uso las placas de lasaña precocidas, así que nada  más empezar a cocinar hay que poner las placas en agua caliente. Generalmente los fabricantes de este tipo de pasta habla de 20 minutos, pero a mi no me importa pasarme porque si no quedan muy al dente. Puedes decantarte por las placas que no necesitan hidratarse, pero ni experiencia es nefasta. Así que no te lo recomiendo. 
Mientras las planchas se hidratan, vamos a por el resto. Abrimos la morcilla longitudinalmente para quitar la piel y echamos el contenido en una sartén, a la que previamente habremos engrasado un poco. Dejamos que la morcilla vaya haciéndose a fuego lento. Aprovechamos para rallar la pera, ya pelada. Cuando la tengamos lista, la incorporamos a la morcilla y reservamos. 
Vamos ahora a por la salsa de pimientos.Cortamos la cebolla en juliana y la pochamos lentamente. Incorporamos los pimientos del piquillo y les damos un calentón. A continuación agregamos la nata y salpimentamos. Cuando rompa a hervir, retiramos y trituramos todo con  la batidora. Reservamos. 
Finalmente es el turno de la bechamel. Ponemos la mantequilla a calentar y vamos incorporando poco a poco la harina. Cuando la harina esté tostada, agregamos la leche lentamente sin dejar de remover para que no se hagan grumos. Cuando la masa esté ligada es el momento de salpimentar, echar un poco de nuez moscada y dejarla cocer. Nos interesa que no esté muy líquida, así que la dejaremos un rato siempre sin parar de mover para que no se pegue.
Vamos ahora con las placas de pasta y después a montar. Las sacamos del agua y las dejamos escurrir en papel secante. Mientras vamos poniendo mantequilla a una fuente de horno y montamos: 
Una placa de pasta por persona, una capa del relleno de la morcilla con la pera, otra placa, otra capa de morcilla y, para terminar una capa de bechamel y la salsa de los pimientos por encima. Con la lasaña ya montada vamos al horno, precalentado a 180 grados, durante 10 minutos y ¡listo!
Parece laborioso, pero no lo es. Y el resultado es espectacular. 

¡¡FELIZ JUEVES!!

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